viernes, 24 de abril de 2015

Qué es el amor en realidad

¿Qué es amor?
¿Cuándo decimos que amamos a alguien… estaremos en lo cierto?
¿Cómo saberlo?

He aquí algo para reflexionar
Ante la presencia de la persona supuestamente amada:

¿Simplemente te sudan las manos, tu corazón se acelera y no te sale la voz?
Eso no es amor… es nerviosismo

¿Simplemente no puedes quitarle tus ojos ni tus manos de encima?
Eso no es amor… es lujuria

¿Simplemente sientes orgullo de que te vean a su lado?
Eso no es amor… es suerte

¿Quieres a esa persona sólo porque siempre “está allí”?
Eso no es amor… es soledad

¿Estás a su lado porque sabes que eso es lo que ella y todos quieren?
Eso no es amor… es lealtad

¿Estás a su lado sólo porque te prodiga cariño o toma tu mano?
Eso no es amor… es confianza

¿Permaneces con ella porque dice amarte y no quieres herirla?
Eso no es amor… es lástima

¿Estás con ella sólo porque al verla, sientes que te da un brinco el corazón?
Eso no es amor… es pasión

¿Perdonas sus errores sólo porque ella te importa?
Eso no es amor… es amistad

¿Le dices todos los días que ella es la única persona en tu mente?
Eso no es amor… es una mentira

¿Sientes estar dispuesto a dar todas tus cosas materiales por ella?
Eso no es amor… es caridad

Entonces…
¿Cuándo estás realmente enamorado?

Cuando…
La tristeza de la persona amada… te hace sufrir.
Su pena, aunque ella sea fuerte… te hace llorar.

Sus ojos son capaces de ver tu alma
y de tocarla tan profundamente, que… duele.

Una ciega e incomprensible conexión te atrae
y te mantiene a su lado sin echar de menos a otras que simplemente te atraen.

Su ausencia te sume en la melancolía.
Darías por ella tu corazón, tu vida y tu muerte

Si esto es amor…
¿Por qué amamos?
¿Por qué el amor es lo que más buscamos en la vida?
¿Esa pena, esa agonía, esa tortura?
¿Por qué deseamos tan vehementemente estar enamorados?

La respuesta es sencilla…
Cuando el amor es correspondido, no sientes pena, agonía ni tortura…
deseas a la persona amada…
ella o el exalta tu pasión
sientes orgullo de tenerla (o) a tu lado
Te encanta saberla (o) “allí”,
no concibes tu vida sin ella (el)

Cuando no está a tu lado, el solo pensar en ella (el)...
te hace sonreír con ternura.

Cuando te acaricia o toma tu mano,
te transmite tal confianza que te sientes capaz de conquistar el mundo

El saberla (o) a tu lado y de tu lado
te hace soñar en el futuro,
llena tu vida de ilusiones.

Ese coctel de sentimientos es el AMOR.

Te hace vivir una sensación tan sublime…
que hace de él un sentimiento ADICTIVO y…
sólo cuando lo pierdes…
como en cualquier otro tipo de adicción,
el vacío que deja… te tortura…
te causa una profunda agonía… una honda pena…

Quienes aún no lo hayan encontrado… sigan buscando…

Desconozco a su autor

La fuerza del amor

El núcleo del amor es la fuerza,
el valor que mostramos para luchar por lo que amamos,
la fortaleza para defender lo que más apreciamos,
enfrentar desafíos,
superar barreras,
derribar obstáculos.

Cuando el amor es auténtico surge con la fuerza de la audacia,
el atrevimiento,
la osadía que nos lanza a correr riesgos para conquistar lo que amamos;
es en esa entrega sin condiciones
donde surgen fortalezas donde antes no las había.

El amor nos da el valor de:
Luchar por nuestros sueños.
Dar la vida por los que llevamos en el corazón.
Modificar nuestra propia existencia.
Cambiar nuestro ser.
Rebasar el límite de nuestras potencialidades.

El amor nos da la fuerza:
Para respetar a los seres que amamos.
Para sonreír a pesar de las adversidades.
De la humildad para pedir perdón.
La grandeza de la comprensión.
La nobleza de perdonar.

El amor nos da el poder:
Para manifestar nuestras emociones.
Para alcanzar estrellas.
Para convertir nuestros sueños en realidades.
Entregar nuestra vida por un ideal.

El amor nos transforma en seres superiores,
nos despierta nuestra capacidad de asombro,
nos da la sensibilidad de la contemplación,
nos impulsa a niveles infinitos,
nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible
y nos impulsa a alcanzar lo imposible.

El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos,
a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde,
como un conquistador o un conformista,
como un ser excelente o un mediocre,
como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad,
el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser
auténticos colaboradores en la grandeza de la creación.

Pregúntate:
Si de verdad amas,
¿estás luchando con todas tus fuerzas para conquistar lo que deseas?
El valor para luchar por tus hijos.
Cuidar de tus padres.
Hacer feliz a tu pareja.
Conceder el perdón a tu enemigo.
Pedir humildemente perdón a quien ofendiste.

Pregúntate:
¿Tienes la fuerza para amarte a ti mismo,
de convertirte en el ser que estás llamado a ser?
¿Te atreverías a hacer de tu vida una obra magistral
digna de las manos que te crearon?
¿Tendrás el valor de ser un auténtico hijo de Dios?
¿Tienes la fuerza del amor?

Desconozco a su autor

jueves, 23 de abril de 2015

10 Tips

1. No te preocupes de las actividades humanas, el preocuparse en lo menos productivo.

2. Que no te venza el miedo. La mayor parte de las cosas a las que tememos, nunca suceden.

3. No guardes rencor. El rencor es una de las cargas más pesadas de la vida.

4. Enfrenta cada problema según llegue. De todos modos, sólo puedes manejarlos uno a uno.

5. No te lleves los problemas a la cama. Son malos compañeros del sueño.

6. No tomes prestado los problemas de los demás. Ellos pueden manejarlos mejor que tú.

7. No revivas el ayer. El ayer ya se ha ido para siempre. Concéntrate en lo que está pasando en tu vida y se feliz ahora.

8. Se un buen oyente. Sólo cuando escuchas, obtienes ideas diferentes a las que tienes.

9. No te dejes vencer por la frustración. La autocompasión sólo interfiere con las acciones positivas.

10. Cuenta tus bendiciones. Más no olvides las pequeñas. Muchas bendiciones pequeñas hacen una grande.

Desconozco a su autor

Honremos la vida

Muchos tenemos un mapa de carreteras que indica el curso que imaginamos que deberían tomar nuestras vidas. 

Es importante avanzar en la dirección correcta, pero si quedamos atrapados por las preocupaciones sobre nuestro destino final, olvidamos disfrutar del paisaje, de cada nuevo día. 

Recuerda que algunas de las secretas alegrías de la vida no se encuentran en afanarse en ir desde el punto A hasta el punto B, sino, en inventar algunos otros puntos imaginarios a lo largo del camino.

El viaje que estás realizando, es magnífico. 

No temas explorar territorio desconocido. 

Si llegas a perderte, vas a tropezar con algunos de los descubrimientos más interesantes que puede hacer. 

Deambula por caminos que nunca has recorrido 
o por otros que jamás volverás a tener la oportunidad de recorrer 
la vida no es una guía de viaje que debes seguir, 
es una aventura que hay que emprender. 

Alin Austin

miércoles, 22 de abril de 2015

La oruga

Una pequeña oruga caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes.

-¿Hacia donde te diriges? -le preguntó-. Sin dejar de caminar, la oruga contestó:

-Tuve un sueño anoche: soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo. Sorprendido, el saltamontes dijo mientras su amigo se alejaba:

-¡Debes estar loco! ¿Cómo podrás llegar hasta aquel lugar? ¿Tú? ¿Una simple oruga?... una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable... Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó, su diminuto cuerpo no dejó de moverse. De pronto se oyó la voz de un escarabajo:

-¿Hacia dónde te diriges con tanto empeño? Sudando ya el gusanito, le dijo jadeante:

-Tuve un sueño y deseo realizarlo, subir a esa montaña y desde ahí contemplar todo nuestro mundo. El escarabajo no pudo soportar la risa, soltó la carcajada y luego dijo:

-Ni yo, con patas tan grandes, intentaría realizar algo tan ambicioso. Y se quedó en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.

Del mismo modo la araña, el topo y la rana le aconsejaron a nuestro amigo desistir.

-¡No lo lograrás jamás! Le dijeron, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir. Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar.

-Estaré mejor. Fue lo último que dijo y murió.

Todos los animales del valle fueron a mirar sus restos, ahí estaba el animal más loco del campo, había construido como su tumba un monumento a la insensatez, ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable.

Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos.

De pronto quedaron atónitos, aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y unas antenas que no podían ser las de la oruga que creían muerta, poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas de mariposa de aquel impresionante ser que tenían en frente, el que realizaría su sueño, el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir.

Todos se habían equivocado...

Dios nos ha creado para conseguir un ideal, vivamos por él, intentemos alcanzarlo, pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizá necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas y entonces, con nuevos bríos y con la gracia de Dios, lo lograremos.

"El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado,
sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino".

Desconozco a su autor