sábado, 20 de diciembre de 2014

Cada nuevo día

Cada nuevo día es un regalo y una oportunidad para superarse, para recomenzar nuestra lucha, para rectificar, para ser felices...

Junto al sol las esperanzas de un nuevo día brillan al amanecer.

Un nuevo día, una nueva oportunidad para hacer historia. Escribe la historia de tu vida con palabras de amor.

Un nuevo día, hoy tienes la oportunidad de ser mejor. Lo que hoy hagas que sea mejor de lo que ayer hiciste, pero no tan bueno como lo que realices mañana.

Un nuevo día, para olvidarse del conformismo y no pensar que ya lo hemos dado todo en la vida. Si piensas que ya lo has dado todo, solamente te estás negando la oportunidad de ser mejor.

Piensa a cada momento que todo lo que hagas puede ser aún mejor, y tu espíritu de lucha te impulsará en este nuevo día por el sendero del éxito y la felicidad.

Un nuevo día, donde el éxito toca a tu puerta. No olvides que el éxito no es una casualidad sino la recompensa para quien lo buscó y luchó por él...

- para quien al caer supo levantarse,
- para quien necesitó ayuda y supo pedirla,
- para quien cuando se sintió solo buscó compañía,
- para quien cuando tuvo duda buscó a un consejero,
- para quien antes de buscar ser entendido pudo entender,
- para quien estuvo dispuesto a empezar en cualquier momento,
- para quien comprendió que el amor es la fiel recompensa de amar.

Desconozco su autor

¡Hoy estoy vivo!

La suma de muchísimos ayeres forma mi pasado.

Mi pasado se compone de recuerdos alegres, tristes...

Algunos están fotografiados y ahora son cartulinas donde me veo pequeño, donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.

El día de ayer pudo haber sido un hermoso día...

Pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás. Corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado.

Acaso el día de mañana amanezca aún más hermoso...

Pero no puedo avanzar mirando sólo el horizonte. Corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.

Por eso, yo prefiero el día de hoy. Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir cómo cada instante me dice: ¡Presente!

Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo luego ni pasarlo en limpio... Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana: es un lugar que todavía no existe.

Ayer, fui. Mañana, seré. Hoy, soy.

Por eso, hoy te digo que te quiero...
hoy te escucho...
hoy te pido disculpas por mis errores...
hoy te ayudo...
hoy comparto lo que tengo...
hoy me separo de ti sin guardarme ninguna palabra para mañana...

Porque hoy respiro, transpiro, veo, pienso, oigo, sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo... Hoy.

Hoy estoy vivo.

Como tú.


Elsa I. Bornemann

viernes, 19 de diciembre de 2014

No empujes el río!

Tú puedes desarrollar un esquema mental de serenidad si lo deseas de verdad y lo cultivas con regularidad.

Aprende a ser moderado en los pensamientos, palabras y actuaciones. Conserva un porte natural.

Habla con voz clara, suave y calmada. Ordena tus actividades y no hagas dos cosas a la vez.

Siéntete en paz, calmado, bondadoso y comprensivo con los otros.

Sé flexible en tu relación con tus semejantes.

¡No empujes el río! Déjalo correr a su ritmo.

La vida es un proceso lento y continuo.

No por madrugar más, amanece más temprano.

Desconozco su autor

jueves, 18 de diciembre de 2014

La vida

La vida es una oportunidad, aprovéchala.
La vida es belleza, admírala.
La vida es beatitud, saboréala.
La vida es un sueño, hazlo realidad.

La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un juego, juégalo.
La vida es preciosa, cuídala.
La vida es riqueza, consérvala.
La vida es un misterio, descúbrelo.

La vida es promesa, cúmplela.
La vida es amor, gózalo.
La vida es tristeza, supérala.
La vida es un himno, cántalo.
La vida es una tragedia, domínala.

La vida es aventura, vívela.
La vida es felicidad, merécela.
La vida es vida, defiéndela.

Madre Teresa de Calcuta


Necesitan de alguien

En el mundo entero, hay personas calladas que necesitan alguien para conversar.

Hay personas tristes que necesitan alguien que las conforte.

Hay personas tímidas que necesitan alguien que las ayude a vencer la timidez.

Hay personas solitarias que necesitan alguien para jugar.

Hay personas con miedo que necesitan alguien que les de la mano.

Hay personas fuertes que necesitan alguien que las haga pensar en la mejor manera de usar su fuerza.

Hay personas habilidosas que necesitan alguien para ayudar a descubrir la mejor manera de usar su habilidad.

Hay personas que juzgan que no saben hacer nada y necesitan de alguien que las ayude a descubrir cuanto saben hacer.

Hay personas apuradas que necesitan alguien para mostrarles todo lo que no tienen tiempo para ver.

Hay personas impulsivas que necesitan alguien que les ayude a no lastimar a otros.

Hay personas que se sienten fuera y necesitan alguien que les muestre el camino de entrada.

Hay personas que dicen que no sirven para nada y necesitan alguien que les ayude a descubrir como son importantes.

Necesitan de alguien... tal vez de ti!

Desconozco su autor