miércoles, 23 de julio de 2014

¡Respetemos a todos!

No comprendo a las personas que procuran desfogar sus frustraciones ofendiendo o burlándose de los demás, no comprendo a las personas agresivas, a las que buscan imponer su punto de vista alzando la voz sin brindar argumentos.

Lamentablemente me he topado con muchas personas así, muchos adultos que se amparan en los insultos o en la humillación a los demás para salirse con la suya.

Eso de burlarse de las personas diferentes, de pisotear al más débil, me parece una bajeza, en la que lamentablemente muchos caen.

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el bobo del pueblo, un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas.
Diariamente algunos hombres llamaban al bobo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 400 reales y otra de menor tamaño, pero de 2000 reales.


Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió:
Lo sé, no soy tan bobo. Ella vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.

Por ningún motivo se justifica que nos burlemos de los que son diferentes, ni de los que son más débiles, pues en el fondo, lo único que demostramos al hacerlo, es que somos seres con muy poca humanidad, seres pequeños, personas que no saben de qué se trata la vida.

Por eso quiero invitarte a practicar la fraternidad, la inclusión, la concordia entre todos los seres humanos, quiero invitarte a respetar, a escuchar, a conciliar.

Si eres capaz de entender que la vida es un acto maravilloso y que por tanto todos los seres vivos son maravillosos también, estoy seguro que tu camino a la felicidad se despajará un poco más de piedras que podrían hacerte tropezar. Que tengas un estupendo día.

Fuente: Motivali

La hora de limpiar nuestros corazones

La vida está llena de experiencias y vivencias, tanto positivas como negativas. En nuestro corazón se aloja todo cuanto vivimos con pasión, lo bueno y lo malo. A veces las cosas malas que nos han pasado ocupan demasiado sitio en nuestro corazón.

Pero hay esperanza, pues al igual que en nuestros hogares, la limpieza y el orden es posible, y nuestro corazón también requiere de dicho cuidado. Si aprendemos a desechar lo malo podremos disfrutar al fin de cada día que vivimos…

Hoy empecé limpiando mis papeles y notas, tirando las cosas que no me sirven pero que guardaba quién sabe porqué, cosas de las que me costaba deshacerme pese aparentemente no me aportaban nada. Finalmente me animé a tirarlas y pensando en ello me di cuenta que con nuestra mente y corazón nos ocurre lo mismo:

Siempre estamos guardando muchas cosas en nuestro corazón, cosas como el daño que una vez nos hicieron, las veces que tuvimos que recoger los pedazos de nuestro corazón, motivos de lágrimas que mojaron nuestra almohada, noches de insomnio por no poder resolver tareas pendientes, y todo malos sentimientos que guardamos dentro de nosotras mismas… A lo largo de la vida acumulamos innumerables cosas innecesarias o que incluso llegan a sernos perjudiciales, cosas que no nos dejan ver la luz. Nuestra vida podría llegar a ser mejor si sacamos de ella esas cosas que acumulamos y sólo estorban.

A muchas personas les pasa como si cada día algo malo les ocurriese, sufren una pérdida diaria, sienten que los días son grises, y es que no pueden ver más allá de los problemas que tienen porque ya están a tope con todo cuanto les sucede y ha sucedido, durante años han acumulado experiencias negativas, y ya no pueden ver más allá. En momentos así hay que saber detenerse y hacer un balance, empezar a valorar si realmente merece la pena seguir con cargando con esas cosas o si es mejor dejarlas a un lado, tirarlas, desecharlas y empezar de nuevo sin los rencores y frustraciones que no nos permiten seguir o mirar hacia adelante.

Cuando tenemos un corazón limpio de buenos sentimientos hay espacio para poder llenarlo de nuevo de amor, de más comprensión y paciencia hacia nuestros seres que nos rodean. Debemos dejar las culpas a un lado si no queremos sentirnos tan miserables en la vida. Hoy mismo es un buen día para cambiar esas actitudes y dar un paso a la felicidad, porque no importa cual injustas puedan ser las cosas que tengamos que estar cargando, sí somos capaces de limpiarnos de las malas actitudes que hemos guardado.

Cuando hemos acumulado porquerías en nuestro corazón, todo cuanto nos rodea se ve afectado por ello. Hemos alejado a nuestras amistades, nuestra pareja e incluso nos hemos alejado de Dios. Todo esto lo podemos recuperar, nuestras vidas pueden volver a tener sentido, pueden volver a tener luz… pero hemos de darles cabida a estas cosas, debemos limpiarnos para hacer lugar a las cosas buenas que la vida nos da.

Los recuerdos siempre serán parte nuestra, pero hay que mirarlos como lo que son, simplemente "recuerdos". Es bonito recordar, incluso llorar por las cosas que un día nos hicieron sonreír, se puede vivir con esos sentimientos que siempre ocuparan un espacio en un rincón de nuestro corazón , pero también estando muy claras que sólo son eso: recuerdos.

Limpiemos nuestras heridas así como limpiamos nuestro hogar que siempre queremos que se vea limpio y ordenado. Si tienes un lugar en el que puedas estar tranquila escuchando suaves melodías que te den paz, un lugar en el que puedes estar en un silencio que sólo te pertenece a ti, ve a ese lugar y pasa ese tiempo personal contigo misma. Dedícate el tiempo que sea necesario, luego levántate y vuelve con una actitud buena y dispuesta a querer ver la vida a colores.

Nuestro cuerpo es como nuestra casa, si la mantenemos en orden, incluyendo nuestros sentimientos, siempre quedará más espacio para llenarlo con lo mejor de nosotras, la amistad, la comprensión, paz, amor, y buenas intenciones. Sólo así lograremos un perfecto equilibrio en nuestra vida.

Nunca es bueno guardar los malos sentimientos, sobretodo si te hacen daño, como los celos, la ambición, el egoísmo, las malas actitudes con tus seres amados… saca todo eso y tíralo, que todo quede limpio y dispuesto a recibir lo que Dios con tanto amor nos ha regalado.

Entrega amor, compasión y perdón para que seas perdonada por tus faltas. Todas las personas somos imperfectas, todas hemos cometido errores, pero no hay nada que no podamos superar si así lo deseamos. Por esa razón es muy bueno deshacernos de todo, que la maldad no haga su morada en nuestro corazón.

¿No encuentras formas para recuperar tu corazón herido por el amor? Este es el más doloroso de los recuerdos que siempre tenemos en nuestro corazón, sólo vívelo, nadie lo podrá hacer por ti, es un luto que llevará un tiempo, no es fácil querer tirar lo que tanto se amó, pero sí podemos tener ganas de volver a empezar de nuevo con nuestras vidas y con nuestro deseo de que la limpieza llegue también a nuestro interior, quizás un día no muy lejano estés preparada para volver a recibir lo que hoy encuentras imposible.

Tú puedes lograrlo.

Desconozco a su autor

martes, 22 de julio de 2014

Sencillo Vs. Verdadero

Un amigo SENCILLO nunca te ha visto llorar.
Un amigo VERDADERO tiene los hombros húmedos por causa de tus lágrimas.

Un amigo SENCILLO no conoce los nombres de tus padres.
Un amigo VERDADERO tiene sus números de teléfono en su libreta de direcciones.

Un amigo SENCILLO trae una botella de vino a tu fiesta.
Un amigo VERDADERO llega temprano para ayudarte a cocinar y se queda hasta tarde para ayudarte a limpiar.

Un amigo SENCILLO odia cuando le llamas después de haberse acostado.
Un amigo VERDADERO te pregunta por qué te tardaste tanto en llamar.

Un amigo SENCILLO procura hablar contigo acerca de tus problemas.
Un amigo VERDADERO procura ayudarte con tus problemas.

Un amigo SENCILLO se imagina tu vida romántica.
Un amigo VERDADERO podría chantajearte con ella.

Un amigo SENCILLO, al visitarte, actúa como un invitado.
Un amigo VERDADERO abre el refrigerador y toma lo que necesita.

Un amigo SENCILLO piensa que ha terminado la amistad después de un argumento.
Un amigo VERDADERO sabe que no tienen una amistad sino hasta después de haber tenido una pelea.

Un amigo SENCILLO espera que siempre estés ahí para Él o ella.
Un amigo VERDADERO siempre estará ahí para ti.

Un amigo SENCILLO leerá esto y lo lanzará a la basura.
Un amigo VERDADERO te lo enviará hasta que esté seguro de que lo has recibido.

Desconozco a su autor

¿Tienes Apegos?

Los seres humanos tenemos tendencia a querer poseer para siempre, a no aceptar el cambio de situaciones. Vivimos apegados a nuestras costumbres, apetencias, afectos y sufrimos mucho con los cambios.

Pero la aceptación de los cambios necesarios, aunque conlleve sufrimiento temporal, hace que las cargas psíquicas se liberen y que esas energías empiecen a fluir en busca de algo diferente, algo que nos renueva. El Universo se transforma y nosotros no podemos negarnos a participar en esa evolución, porque formamos parte de él...


En muchas ocasiones vivimos tan aferrados a las trivialidades del día a día, personas, modas, etc, etc., que perdemos la perspectiva de la importancia de vivir nuestra propia vida. Y es que a pesar de que “teóricamente” sabemos que todo tiene un principio y un fin, lamentablemente nunca comprendemos la temporalidad de las cosas. Nada es eterno y de alguna manera todos vamos muriendo día tras día. Algunos se adelantan más rápido que otros, pero inevitablemente todos vamos hacia ese punto...

¿Sientes que tienes apegos innecesarios en tu vida? ¿Te planteas que te retiene o ni siquiera sabes cuales son tus verdaderas necesidades?

Sogyal Rimpoché expone un interesante experimento para gestionar nuestros “apegos” de una forma extraordinaria:

“Coge una moneda. Imagínate que representa el objeto al que te aferras. Enciérrela en el puño bien apretado y extienda el brazo con la palma de la mano hacia el suelo. Si ahora abres el puño o aflojas , perderás aquello a lo que te aferras. Por eso estás apretando. Pero hay otra posibilidad: puede desprenderse y aun así conservarla. Con el brazo todavía extendido, vuelve la mano hacia arriba de forma que la palma quede hacia el cielo. Abre la mano y la moneda seguirá reposando sobre la palma abierta. Has dejado de aferrarte. Y la moneda sigue siendo tuya, aun con todo ese espacio que la rodea.”

Fuente: Emociones Saludables

lunes, 21 de julio de 2014

Las emociones se reflejan en nuestro cuerpo

Muchas dolencias o malestares físicos, son un estado de auto-culpa que generamos, por el hecho de no haber podido resolver una determinada situación. Es decir, el “no perdón” es un estado de auto-juzgamiento, que desencadena enfermedades.

La salud, como la “no salud”, son el reflejo de tus creencias. Cada "defunción" que tu cuerpo experimenta sólo puede comenzar a sanar, cuando empiezas a sanar tu relación esencial interior.

Quiero mencionar hoy este enfoque de D. Daniel Peiró, escritor, Coach y formador de líderes y su teoría sobre la interpretación de las enfermedades somáticas, que implican la necesidad de plantearse verdaderos cambios de comportamiento.

Como ejemplo de señales, un dolor de cabeza está indicándole que te encuentra con una dificultad de autodominio y de reconocimiento de tu propia identidad.


Los dolores del cuello, implican ciertos estados de terquedad; la tos manifiesta su necesidad inconsciente de ser reconocido; o que te resistes a algún cambio; o que hay algo que no estás expresando.

Los dolores ubicados en la parte baja de la espalda, le dan indicios de la preocupación por la escasez de dinero, lo mismo que la ciática. La parte alta de la espalda, se relaciona con su creencia de que carece de apoyo emocional. Los pulmones, lo vinculan con su facultad para inspirar la vida plenamente; y así con cada parte del cuerpo.

Te invito a tomarte un lapsus de tiempo, a que te relajes y te comuniques con tu cuerpo, formulándote los siguientes interrogantes y para hacer de ello, un hábito consciente:

¿Qué está pasando en mi interior en este momento?
¿Qué emociones estoy sintiendo en este momento?

Practica la auto-observación, es decir, conviértete en un auténtico testigo sin análisis, ni juicios. Sólo focalizado en tus sensaciones internas. Pon atención sobre las energías que cada emoción produce en tu cuerpo y en tu interior.

Luego respira lento y profundo. Siente tu respiración. Apreciarás tu conexión contigo mismo, y encontrarás, con seguridad, soluciones a tus circunstancias cotidianas.

“Tres poderes para la Superación Personal” (3ra. Edición).
Fuente: Emociones Saludables

¿Migajas de amor? No gracias.

Todos vamos por la vida buscando la felicidad, pero muchas veces por miedo nos estancamos en la vida con una relación que nada bueno nos trae. Insistimos tanto en tener compañía que no vemos que muchas veces sólo nos dan migajas de amor, cariño o amistad.

Hay ciertas fechas y situaciones que nos hacen sentir más soledad y preguntarnos “¿Por qué no puedo tener un amor o a alguien que me escuche?”.

Pero no, no nos pongamos tan melancólicos pensando así de negativamente… porque con esa actitud sólo encontraremos cualquier cosa cuando en realidad nos merecemos todo, y no de a poco sino a manos llenas.

No pensemos que el amor de otra persona es la solución a nuestra soledad, no es así, podemos ser felices con las cosas pequeñas como leer, escribir, tomar el café con una amiga, cosas sencillas de la vida.

No necesitamos las sobras de nadie.
Si nos van amar que nos amen con todo lo nuestro,con lo bueno y lo malo, un amor sincero, una amistad auténtica, eso es lo necesario de la vida.

Buscar cariño y amor nos puede llevar a cometer muchos errores. Es bueno recordar que para poder subir muchas veces caemos, no hay que desmoralizarse porque debemos ser fuertes y la vida está llena de tropiezos.

No te deprimas si ves que vuelves a caer muchas veces con las mismas personas, es una ley de la vida: caer y levantarse.

Pero esta vez levántate con mucha dignidad
y no te permitas recibir “migajas de cariño”.
Todo o nada, así debe ser el amor.


Para amar sólo se necesita dos personas, las parejas de tres nunca podrán ser felices porque dañarán por más que piensen que llevar una vida doble es fácil -no lo es- y ¿por qué no te vas a merecer que alguien te ame sólo a ti?

Te lo mereces, y si hay alguien que está leyendo esto y está viviendo este tipo de carencias de amor ¡¡Cuidado!!, hay que saber pararlas, y tenemos que querernos más a nosotros mismos que a las otras personas.

Todo se resume en lo siguiente:

Nos merecemos TODO y no partes del otro.
Alguien que sume y no que reste en nuestras vidas.

Fuente: Oasis

domingo, 20 de julio de 2014

El tamaño de las personas

Los tamaños varían, conforme el grado de compromiso.

Una persona es enorme para uno,
cuando habla de frente y vive de acuerdo a lo que habla,
cuando trata con cariño y respeto,
cuando mira a los ojos y sonríe inocente.

Es pequeña cuando solo piensa en si misma
y le hace creer a los otros que piensa en ellos,
cuando se comporta de una manera poco gentil,
cuando no apoya, cuando abandona a alguien justamente
en el momento en que tendría que demostrar
lo que es más importante entre dos personas:

La Amistad, el compañerismo, el cariño, el respeto,
el celo y asimismo el amor.

Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida,
cuando busca alternativas para tu crecimiento,
cuando sueña junto con vos…
Cuando trata de entenderte aunque no piensen igual.

Una persona es grande cuando perdona,cuando comprende,
cuando se coloca en el lugar del otro,
cuando obra no de acuerdo con lo que esperan de ella,
pero de acuerdo con lo que espera de si misma.

Una persona es pequeña cuando se deja regir
por comportamientos clichés.
Cuando quiere quedar bien con todos,
cuando maneja a la gente como un titiritero
y lamentablemente siempre hay gente
que no tiene convicciones y se deja manejar…

Una misma persona puede aparentar grandeza
o pequeñez dentro de una relación,
puede crecer o disminuir,
en un corto espacio de tiempo.

Una decepción puede disminuir el tamaño
de un amor que parecía ser grande.

Una ausencia puede aumentar el tamaño
de un amor que parecía ser ínfimo.

Una decepción puede terminar con el respeto por alguien…
de muchos… Una acción correcta puede enaltecer a otros

Es difícil convivir con esta elasticidad:
las personas se agigantan y se encogen a nuestros ojos.
Ya que nosotros no juzgamos a través de centímetros
y metros, sino de acciones y reacciones,
de verdades o falsedades, de expectativas y frustraciones.

Una persona es única al extender la mano,
y al recogerla inesperadamente, se torna otra.

El egoísmo unifica a los insignificantes,
a los perdedores, a los falsamente llamados diplomáticos.

No es la altura, ni el peso, ni la belleza, ni un título o mucho dinero
lo que convierte a una persona en grande… es su honestidad,
su decencia, su amabilidad y respeto
por los sentimientos e intereses de los demás.

Por su sensibilidad sin tamaño…

Willian Shakespeare