martes, 2 de septiembre de 2014

Equivocarte

Cada paso y cada decisión definen tu vida. El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte, te equivocas dejando de arriesgarte en tu camino.

No se equivoca el río cuando al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar. Se equivoca el agua, que por temor de equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.

No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta. Se equivoca la que por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.

No se equivoca el hombre que ensaya por distintos caminos para alcanzar su meta. Se equivoca el que por temor a equivocarse, no camina.

No se equivoca el hombre que busca la verdad y no la encuentra. Se equivoca el que por temor de errar, deja de buscarla.

No se equivoca el hombre que pierde su vida por jugarla en serio. Se equivoca el que por temor a perderla, la pierde en vano sin jugarse nunca.

No se equivoca el pájaro que ensaya su primer vuelo y cae al suelo. Se equivoca el que por temor a caerse, renuncia a volar y no abandona el nido.

Sólo temen equivocarse los que no aceptan que ser hombres es eso: estar buscándose a sí mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente. Creo que al final del camino no te premiarán por lo encontrado, sino por haber buscado honestamente, y no te castigarán por lo no encontrado, sino por no haber buscado.

Desconozco a su autor

El autoelogio

El autoelogio es una manera de hablarte positivamente.

Es una forma de contemplarte y de reconocer tus actuaciones adecuadas.

No hace falta, ni es necesario que lo hagas en voz alta y en público; serás sancionado y duramente criticado.

La autoestimulación puede ser más poderosa en sus efectos que la felicitación o el elogio que viene de afuera.

Permite el fortalecimiento de la autoestima, genera buenos hábitos de higiene mental y, lo más importante, ayuda a que la conducta autoelogiada se siga dando en el futuro.

Parecería que la sociedad considerara el autoelogio como dañino, inútil o superfluo: el ego no debe alimentarse mucho y el deber no necesita felicitaciones.

De dónde provienen estas absurdas e irracionales ideas? Por lo general se considera que es más digno dar que recibir y es más importante el otro que uno.

El autoelogio reprenta la máxima expresión de "yo con yo" . Como decía un personaje de Mafalda: "Para mí lo más importante soy yo" .

El amor dirigido a uno mismo es visto como "egolatría" y el amor dirigido a otros como "altruismo". Sin embargo, el quererse también puede ser visto como amor propio y como un acto de dignidad.

¿Llevaste a cabo bien tu deber?, ¡Felicítate!¡Regálate un "muy bien"! Tu principal deber es para contigo.

¡Date un abrazo! Si tu diálogo interno es el de la obligación absoluta, no te sentirás con el derecho de elogiarte. Lo vivirás como un acto de cobardía, dejarás de lado el placer de colocarte medallas cuando tu esfuerzo te acerque a las metas personales.

De todas maneras no está de más que intentes ser cortés contigo mismo, elogiando las cosas materiales que realmente te agradan. Admira las cosas materiales que te rodean y te pertenecen. ¡Felicítate por tenerlas!. Puedes involucrarte en tus propios autoelogios. "Esta camisa me queda bien" "Definitivamente mi casa muestra que tengo buen gusto" "Hoy estoy muy bien vestido" "Sé elegir muy bien a mis amistades", etc.

La autoexpresión de sentimientos positivos nos hace sentir bien, sencillamente porque es agradable el buen trato.

Autoelogiarte por lastimar a alguien, sacar una mala nota o traicionar a un amigo, no te conducirá sino a la autodestrucción.

Finalmente, el autoelogio tiene ventajas que le son propias: es rápido, económico, se puede aplicar cuando y donde uno quiera, no se ve (pero se siente), no es criticable, es de uso exclusivo personal y utilizado con cautela no se desgasta.

Tienes el derecho a la autoexpresión de sentimientos. El lenguaje encubierto es una de las tanta vías de acceso a quererte.

No obstante, hemos sido educados en una cultura que predica el amor hacia los demás y condena el amor propio, olvidando que el primer requisito para querer a otra persona es que cada uno se quiera primero a sí mismo.

Walter Riso

lunes, 1 de septiembre de 2014

Desiderata

Camina plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda que se puede encontrar la paz en el silencio. Hasta donde sea posible trata de mantener buenas relaciones con todo el mundo. Di tu verdad de una manera serena y clara y escucha a los demás, incluso al torpe y al aburrido, también ellos tienen su propia historia.

Evita a las personas ruidosas y agresivas, porque son un mal para el espíritu.

Si te comparas con los demás, te volverás vanidoso y amargado, pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera por más humilde que esta sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.

Sé cauto en tus negocios, pues el mundo está lleno de engaños mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe. Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales y en todas partes la vida esta llena de heroísmo.

Sé sincero contigo mismo, y en especial no finjas el afecto. No seas cínico en el amor. Porque a pesar de toda la aridez y desengaño, es tan perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando con donaire las cosas de la juventud. Alimenta la fortaleza de tu espíritu para que te proteja en las adversidades repentinas.

No te atormentes con tu imaginación. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Además de una sana disciplina, se benigno contigo mismo.

Tú eres una criatura del universo, no menos que las plantas y las estrellas, tienes derecho a existir. Y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera.

Por eso debes estar en paz con Dios. Y cualesquiera que sean tus trabajos y aspiraciones, en la ruidosa confusión de la vida, mantén la paz con tu espíritu.

Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso. Sé alegre.

¡Esfuérzate por ser feliz!

Autor: Max Ehrmann

La gente que me gusta...

"...Primero que todo me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo hace en menos tiempo del esperado.

...Me gusta la gente con capacidad de medir las consecuencias de sus actuaciones. La gente que no deja las soluciones al azar.

...Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma, pero que no pierde de vista que somos humanos y que nos podemos equivocar.

...Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales.

...Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.

...Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonados a las decisiones de su jefe.

...Me gusta la gente de criterio y la que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

...Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente: A éstos los llamo mis amigos.

...Me gusta la gente fiel y persistente que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideales se trata.

...Me gusta la gente que trabaja por resultados..."

domingo, 31 de agosto de 2014

Alas para volar

¿Cuántas veces nos sentimos sin alas para volar no? Es como que algo tiró fuerte de ellas y sentimos como que se desprendieron de nuestro cuerpo y miramos y no las encontramos... Las teníamos y en ese volar caímos en pantanos y agitados por salir se lastimaron, se ensuciaron y el barro hizo que su peso sea mayor que el de nuestro cuerpo y nos costó volar...

Nos quedamos muchas veces en el suelo esperando que se alivianen para seguir pero el barro a medida que se secaba las endurecía aún más.

Y allí estamos hoy... Con alas endurecidas y sin poder volar o sin alas...

¿Qué nos pasó? ¿Por qué lugares volamos que nos quedamos sin fuerzas, sin ganas, sin esperanzas?

Alas... Nos hace falta tener nuevamente nuestras alas abiertas... Nos hace falta sentir que vale la pena seguir...

La vida nos demuestra a cada paso que nuestro vuelo no siempre es el que esperamos, que hay pantanos como así también aves de rapiña que quieren que desistamos, que ya no avancemos...

¿Sentimos temor por el futuro? ¿Estamos todavía tratando de salir de ese pantano? ¿Estamos agotados? ¿Equivocamos el camino y estamos perdidos en la oscuridad? ¿Deseamos que la vida ponga su punto final ahora? ¿Por qué?

El dolor puede ser enorme, la tristeza profunda, lo sucedido inolvidable, y si todo cambia? ¿Y si de pronto nos encontramos ayudando a otros a salir del pantano?

No hay ningún pájaro que haya volado toda su vida sobre un oasis o sobre un manantial... No... Todos sienten en un momento deseos de no seguir. Todos se enfrentan a grandes tormentas, a fuertes vientos que sacuden su vida entera. Todos alguna vez se sienten ahogados por haber caído en tierras pantanosas...

Pero sin embargo sacuden sus alas aún hasta en sus últimos minutos con la esperanza de seguir y por sobre todo de volver a volar... Extendamos nosotros también nuestras alas... Tengamos esperanza, apostemos a la vida, miremos el horizonte y solo giremos la cabeza para decir adiós a todo aquello que nos hizo perder nuestras ganas de seguir volando hacia el infinito.

Graciela De Filippis

El día más Hermoso...¡¡es Hoy!!!

No existe un día más hermoso que el día de hoy. La suma de muchísimos ayeres, forma mi pasado. Mi pasado se compone de recuerdos alegres... tristes... Algunos están fotografiados y ahora son cartulinas donde me veo pequeña, donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.

El día de ayer pudo haber sido un hermoso día... pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás, corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado. Puede ser que el día de mañana amanezca aún más hermoso... pero no puedo avanzar mirando sólo el horizonte, corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.

Por eso, yo prefiero el día de hoy. Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir como cada instante, dice: ¡¡presente!!. Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo luego, ni pasarlo en limpio.

Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana: es un lugar que todavía no existe. Ayer fui. Mañana, seré. Hoy, soy.

Por eso:
Hoy, digo Te Quiero.
Hoy, los escucho.
Hoy, les pido disculpas por mis errores.
Hoy, los ayudo.
Hoy, comparto lo que tengo.

Porque hoy respiro, veo, pienso, oigo, sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo... Hoy...

Desconozco a su autor


sábado, 30 de agosto de 2014

Tienes que vivir este momento

Tienes que vivir este momento de la manera más intensa posible, porque puede que no haya un siguiente momento.

“Ninguna relación puede ser segura. La naturaleza de las relaciones no es ser segura, y si una relación es segura, perderá todo el encanto… Si quieres disfrutar una relación, tiene que ser insegura. Si la haces completamente segura, totalmente segura, no la podrás disfrutar, perderá todo el encanto, toda la atracción. La mente no se contenta ni con una cosa ni con la otra, así que siempre está en conflicto y en caos. Quiere una relación que sea a la vez viva y segura. Esto es imposible, porque una persona viva, o una relación viva, o cualquier cosa que esté viva, es impredecible. No puedes predecir lo que va a ocurrir en el momento siguiente. Y el hecho de que sea impredecible hace que ese momento se vuelva intenso.

Puede que tú ya no estés, puede que el otro ya no esté, o puede que ambos estéis perono la relación… Si quieres tener una relación muy segura, tendrás que enamorarte de un hombre muerto, pero no lo disfrutarás… No hacemos más que buscar la seguridad, pero una vez que la encontramos, nos hartamos de ella. Mira los rostros de los maridos y las esposas. Han encontrado la seguridad, la muy ansiada seguridad, y ahora tienen todo a buen recaudo; y las leyes, los juzgados y los abogados están ahí para que todo esté seguro. Pero ya no queda nada del encanto, de la poesía, no queda el romance. Ahora son gente muerta, no hacen más que repetir el pasado, viven de los recuerdos.

Escucha a los matrimonios hablando. La mujer no hace más que decir que el marido ya no la quiere como antes, y no hacen más que hablar del pasado, de su luna de miel, y cosas así. ¡Qué tontería! Todavía estás vivo. ¡Este instante puede ser una luna de miel! Puedes vivir este momento, pero tú estás hablando del pasado, intentando repetirlo. La seguridad nunca satisface, y la inseguridad da miedo, miedo a que se pueda acabar la relación. Pero eso forma parte del hecho de estar vivo, todo se puede perder, no hay nada cierto. ¡Por eso todo es tan maravilloso! Y por eso es tan importante que no pospongas ni un segundo. Si quieres amar a alguien, ámalo aquí y ahora. Ámalo, porque nadie sabe lo que va a ocurrir dentro de un instante…”.

Osho