miércoles, 22 de octubre de 2014

Nadar contracorriente

Muchas veces podrás llegar a sentir la burla
al comentar con los demás tus ideas y principios,
cuando exteriorizas al mundo aquello que sentís,
o al tratar de defender tus valores mas profundos.

Es como nadar contra una corriente muy fuerte
viendo como la mayoría avanza en otra dirección .
Parece que no avanzas, que no vas a llegar al final
y cansado/a, sentirás la tentación de dejarte llevar.

Nunca te abandones ni renuncies a tus principios
aunque parezca que estas solo/a, eso no es así !!
Hay muchos mas que silenciosamente te acompañan
y si los descubres te será mas fácil remontar el río.

Busca amigos/as con quienes compartir tus ideales
apóyate en ellos ... únete a ellos ... lucha con ellos.
Así al final de cada día y sobre todo al final de tu vida
sentirás la satisfacción de que valió la pena vivir ! !

Dale sentido a tu vida luchando por lo importante
Defiende los valores profundos y trascendentes
sin prestar atención a lo que digan o piensen otros.
Porque al final cada uno deberá rendir cuentas a Dios.

Fuente: Oasis

Eres el resultado de ti mismo

No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.

Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar; corrigiéndote, el triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.

Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón.

Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar.

No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera, todo dependerá de ti; no te amargues con tu propio fracaso, ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso.

Si, tú has sido el ignorante, el irresponsable, tú, únicamente tú, nadie pudo haber sido por ti.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente.

Aprende de los fuertes de los audaces, imita a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin alimento morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande, que el más grande de los obstáculos.

Mírate en el espejo de ti mismo.

Comienza a ser sincero contigo mismo. Reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.

Reconócete dentro de ti mismo, más libre y fuerte, dejarás de ser un títere de las circunstancias,
porque tu mismo eres tu destino.

Y nadie puede sustituirte en la construcción de tu destino.

Levántate mira las mañanas y respira la luz del amanecer.

Tú eres parte de la fuerza de la vida

Ahora despierta, camina, lucha.

Decídete y triunfarás en la vida.

Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

Atribuido a Pablo Nerura


martes, 21 de octubre de 2014

No pierdas la esperanza

No pierdas la esperanza.

Hay momentos en que resulta difícil creer en el futuro, en que temporalmente nos falta valor. Cuando esto ocurra...

Concéntrate en el presente.

Cultiva la pequeña dicha hasta que regrese el valor.

Aguarda con ilusión la belleza del siguiente instante, de la siguiente hora; la promesa de una buena comida, del sueño de un libro, de una película; la probabilidad de que esta noche brillen las estrellas y mañana resplandezca el sol.

Hunde tus raíces en el ahora hasta que crezca en ti la fuerza suficiente para pensar en el mañana.

No pierdas la esperanza.

Fuente: Oasis


Estoy dispuesto a cambiar

Nada es más natural que el cambio y, sin embargo, desde la perspectiva de la conciencia humana, nada es más inquietante. Se dice que hablar en público es el temor número uno entre los seres humanos. Esto no es verdad. El cambio es nuestro mayor temor. Es extraño que lo que guarda la mayor promesa es, también, la barrera más persistente a esa promesa.

Si a una persona que haya aceptado la gran promesa le preguntáramos: “¿Cuál es el primer mandamiento del cambio?”, ésta sería la respuesta: “El cambio requiere que dejemos ir lo que creemos que somos, de modo que podamos descubrir quiénes somos. El gusano destinado a convertirse en mariposa echa de sí el capullo y luego vuela y revolotea de flor en flor”.

Declara silenciosamente: No sólo estoy dispuesto a cambiar, estoy dispuesto a unirme al primer mandamiento del cambio, dejar ir lo que creo que soy.

Obviamente, antes de poder dejar ir lo que crees que eres, esta falsedad debe ser descubierta. En el espacio provisto, escribe cuatro descripciones de lo que crees que eres:

1.

2.

3.

4.

No importa lo exactas que parezcan esas descripciones, hay más. Tan preciadas como puedan ser esas palabras, debes liberarlas. Tal vez ahora descubras lo difícil que puede ser el cambio. Nada es sagrado cuando entra en el reino del cambio.

Fuente: Sendero espiritual


lunes, 20 de octubre de 2014

Como peces fuera del agua

"¡Cuántos seres humanos son como peces fuera del agua! Se sienten incómodos y extraños en el medio donde viven; entonces, cuando pueden, abandonan a su familia, se exilian a otro país, o bien viven completamente marginados de la sociedad. En realidad, la cuestión que se plantea a los humanos no es únicamente la del lugar que deben ocupar físicamente, socialmente; es necesario que no sólo su corazón y su intelecto, sino también su alma y su espíritu encuentren en este lugar las condiciones adecuadas para su desarrollo. Mientras no encuentren su lugar, son como semillas que esperan ser sembradas. Y su lugar, es una tierra fértil, la tierra espiritual donde podrán crecer. ¡Cuántos todavía se parecen a semillas almacenadas en un granero!

Cuando encontréis el lugar de vuestro corazón, de vuestro intelecto, de vuestra alma y de vuestro espíritu, habréis hallado vuestro verdadero lugar. Así pues, en cualquier lugar donde os encontréis, cualquiera que sea vuestra situación material y social, sentiréis que vuestro lugar está ahí."

Omraam Mikhaël Aïvanhov


Elijo pensar constructivamente

Eres responsable por tu vida, y cuando eliges pensamientos constructivos, construyes una vida creativa de amor, paz y alegría. Nota que el llamamiento no es para elegir pensamientos positivos, sino para elegir pensamientos constructivos. La verdad es: todo pensamiento es positivo. Por ejemplo: las personas que piensan negativamente son realmente positivas; ellas son positivas en cuanto a que perderán sus empleos, en cuanto a que la vida es una lucha, que otros quieren hacerles daño, que se enfermarán en ciertas épocas del año, que algo les pasa.

Hoy, deja que tu pensamiento sea constructivo. Pablo declara: “Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8). Al pensar constructivamente, la vida es edificada más bien que destruida.

Para cada una de las siguientes situaciones, ten la bondad de dar un ejemplo de los pensamientos constructivos que desearías sostener en la mente:

1. Acabas de pasar por la desaprobación de alguien.

2. Acabas de saber que debes tener una operación.

3. Acabas de enterarte de que por cuarta vez has estado en segundo lugar entre los candidatos para el empleo que solicitaste.

4. Te han dicho que una relación terminó.

5. Has perdido las llaves de tu auto.

Fuente: Sendero espiritual 


domingo, 19 de octubre de 2014

Nunca te canses de Amar…

"Mucha gente imagina que siendo fríos, rígidos, apagados y sin amor, podrán lograr éxito en la vida. ¡Pobres! Si quieren tener éxito, es necesario que se acostumbren primero a ser vivos, y sólo lo conseguiremos aprendiendo a amar; para ello también hay unos ejercicios que podemos hacer. ¿Cuáles? He aquí uno muy fácil. En un momento cuando nadie os vea, levantad vuestra mano enviando todo vuestro amor hacia la tierra y el cielo, hacia los Ángeles, hacia el Señor y decíd: «Os amo, os amo, quiero estar en armonía con vosotros.» Habituándoos así a proyectar hacia el espacio algo vibrante, intenso, os convertís en una fuente, como un sol.

¿Por qué ciertos seres se parapetan tras un rostro siniestro con el que no se siente ni amor, ni bondad ni siquiera inteligencia? No se dan cuenta de lo perniciosa que es esta actitud, tanto para sí mismos como para los demás. Deben aprender a expresar el amor
para llegar a ser vivos, para que su rostro, su mirada sean vivos, para que su presencia sea viva."

Omraam Mikhaël Aïvanhov