Es importante mostrar respeto por las opiniones ajenas y evitar decir, aunque estemos convencidos, que los demás están equivocados.
Frena tu lengua para que no se desboque; di siempre menos de lo que piensas.
Cultiva una voz baja y persuasiva, la forma como lo dices a veces cuenta más que lo que dices.
Nunca dejes pasar la oportunidad para decir una palabra amable y alentadora.
Elogia el trabajo bien hecho, sin importar quien lo hizo.
Interésate en los demás; en sus ocupaciones, su bienestar, su hogar y su familia.
Haz que todo aquel que encuentres, no importa cuan humilde sea, sienta siempre que tú lo consideras una persona muy importante.
¡¡Sé jovial!!
Oculta tus dolores, tus preocupaciones y tus desengaños bajo una sonrisa animosa, y sincera.
Mantén tu mente abierta respecto a todos los problemas, puedes discutir pero sin disputar.
Deja que tus virtudes hablen por si solas y no menciones los vicios de los demás.
No alientes la murmuración. Debes imponerte la regla de no decir nada sobre otra persona si no es algo bueno.
Ten cuidado con los sentimientos de los demás. Los chistes y bromas a expensas de otros, pocas veces son acertados y pueden herir donde menos esperas.
No pongas atención a comentarios malévolos acerca de ti, simplemente vive de tal modo que nadie los crea.
Los nervios trastornados con frecuencia ocasionan contestaciones mordaces.
No te desesperes por conseguir lo que crees que mereces. Realiza tu trabajo, sé paciente y conserva tu buen carácter.
Considera a las demás personas antes que a ti mismo y serás respetado y recompensado.
Desconozco a su autor
1. Trata a los demás como quieres que te traten a ti.
2. Intenta estar siempre dispuesto a sonreír.
3. Procura ser gentil y agradable al hablar.
4. Trata de escuchar atentamente.
5. Procura no discutir, sencillamente opinar.
6. Cuida la puntualidad, sin reprochar a otros.
7. Intenta ser jovial, voluntarioso, dinámico.
8. Guarda para ti tus propias dificultades. En todo caso, confíate a los amigos.
9. Promete sólo cuando creas que puedes cumplir.
10. Pide siempre “por favor” y no olvides de decir “gracias”.
Desconozco a su autor
El que vaya en busca de la dicha debe recordar que,
dondequiera que vaya, no hallará otra dicha que la que lleve consigo; ella nunca está fuera de nosotros y tiene solamente
los límites que nosotros le trazamos,
límites que estarán determinados por nuestra capacidad
de evaluación y de gozo.
En el mundo entero nada encontraremos que no esté
dentro de nosotros porque la felicidad surge de la expresión
espontánea y fuerte de lo mejor que sabemos y podemos.
Es necesario llevar la dicha en nosotros dondequiera que vayamos,
porque de otra manera no la hallaremos en ninguna parte.
Orison Swett Marden
Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos. Thomas Carlyle
Quien planta árboles, cosecha alimento.
Quien planta flores, cosecha perfume.
Quien siembra trigo, cosecha pan.
Quien planta amor, cosecha amistad.
Quien siembra alegría, cosecha felicidad
Quien planta vida, cosecha milagros.
Quien siembra verdad, cosecha confianza.
Quien siembra fe, cosecha certeza.
Quien siembra cariño, cosecha gratitud.
No obstante, hay quien prefiere sembrar tristeza y cosechar amargura.
Plantar discordia y cosechar soledad.
Sembrar viento y cosechar tempestad.
Plantar ira y cosechar enemistad…
Plantar injusticia y cosechar abandono.
Somos sembradores conscientes, repartimos diariamente millones de semillas a nuestro alrededor.
Que podamos escoger siempre las mejores, para que, al recibir la dádiva de la cosecha justa, tengamos siempre motivos para agradecer…
Desconozco a su autor
Tenemos una carga de energía asignada, Armstrong le llamaba los latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con medida y no desperdiciarla. Somos conductores de la fuerza Divina, tendremos acceso a ella siempre y cuando estemos conectados conscientemente, eliminado algunas interferencias:
1. Deja ir a personas que sólo llegan para compartir, queja, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un tacho para botar su basura, procura que no sea en tu mente.
2. Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarlo. Las deudas no caducan con el tiempo, aunque la ley te proteja; sé responsable, es mejor hacer un plazo de centavo a centavo, que perder tu preciada energía y tu palabra.
3. Cumple tus promesas. Si no haz cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a renegociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.
4. Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas. Aunque no debes de huir de responsabilidades y no todo el tiempo es factible, muchas veces por puro control o por no darnos el permiso, seguimos perdiendo tiempo en nimiedades y abandonando lo verdaderamente significante en nuestras vidas.
5. Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad. La naturaleza, tiene ritmos y tu vida también. No actuar en el momento erróneo te quita energía y no parar cuando lo necesitas, también.
6. Bota, recoge y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas. Uno por uno, toma cada papel, cada recuerdo y hasta cada sueño y elige.
7. Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Toma sol por las tardes, medita, respira, báñate en el mar, haz ejercicio en la naturaleza, escucha tu cuerpo y elimina las toxinas. Haz una cita médica y mira si te faltan minerales o vitaminas. Aliméntate con comidas orgánicas (sin pesticidas) y frescas; trabaja en la prevención para evitar la crisis de una enfermedad (un aviso un cuerpo sin energía).
8. Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando,desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja; y toma la acción necesaria. Resignarte a una situación y sentirte que no tienes control, sólo conseguirá drenarte.
9. Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar. Entregala, siempre puedes elegir tu camino y fluir sin apegos hasta llegar a tu orilla a salvo.
10. Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, no puedes condonar al agresor, pero siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo.
Estar conectados a la Fuente y su amor es el surtidor más grande de energía, mientras que los miedos, el rencor y la ira son los bloqueadores más frecuentes.
Enfócate en el presente, vivir en el pasado o vivir en el futuro, sólo te drenan del presente.
Recuerda que tienes una fortuna, se te regaló una cuenta con latidos de vida, úsalos con conciencia, no los desperdicies y serás feliz, latido por latido