martes, 3 de diciembre de 2013

No es "amor"

Si necesitas a alguien para ser feliz … eso no es amor.
ES CARENCIA.

Si tienes celos, inseguridad y haces cualquier cosa por mantener a alguien a tu lado, aún sabiendo que no eres amado … eso no es amor.
ES FALTA DE AMOR PROPIO.

Si crees que tu vida queda vacía sin esa persona … no consigues imaginarte solo … y mantienes una relación que se acabó … eso no es amor.
ES DEPENDENCIA.

Si piensas que el ser amado te pertenece te sientes dueño y señor de su vida y de su cuerpo… eso no es amor.
ES EGOÍSMO.

Si no lo deseas … no te realizas como hombre o mujer con esta persona, prefieres no tener relaciones íntimas con ella, sin embargo sientes agrado al estar a su lado … eso no es amor.
ES AMISTAD.

Si discuten por cualquier motivo, les falta acuerdo en diversas situaciones, no les gusta hacer las mismas cosas … pero hay un deseo de estar íntimamente juntos …. eso no es amor.
ES DESEO.

Si tu corazón late más fuerte, el sudor se pone intenso, tu temperatura sube y baja, sólo en pensar en la otra persona … eso no es amor.
ES PASIÓN.

Ahora, que ya sabes lo que NO ES AMOR, es más fácil analizar lo que pasa contigo y procurar atraer a alguien por la que sientas afecto, deseo, pasión, necesidad , ansiedad … y que este alguien sienta lo mismo por ti.

Desconozco a su autor


Sabiduría de los Cherokees

Preceptos Cherokees: Escucha con tu corazón: Cuando despiertes por la mañana, agradécele al Creador, a las cuatro direcciones, a la Madre Tierra, al Padre Cielo, y a todas nuestras relaciones, por la vida dentro de ti y por toda la vida a tu alrededor.

Recuerda que todas las cosas están conectadas. Todas las cosas tienen propósito. Considera rendir un “obsequio” distribuyendo tus posesiones a otros que están en necesidad. Estás atado a tus palabras, las cuales no pueden romperse a no ser con el permiso de aquellos a los que se les prometió. Busca armonía y equilibrio en todas las cosas. Siempre es importante recordar dónde estás en relación a todo lo demás y contribuir al Círculo de cualquier manera que puedas, siendo un “ayudante” y protector de la vida. Compartir es la mejor parte de recibir.

Ejerce silencio y paciencia en todas las cosas, como un reflejo de auto-control, resistencia, dignidad, reverencia, y calma interna. Ejerce modestia en todas las cosas, evitando fanfarroneo y comportamiento llamativo que atraiga atención hacia ti mismo. Conoce las cosas que contribuyen a tu bienestar, y aquellas cosas que conducen a tu destrucción. Siempre pide permiso, y da algo por todo lo que es recibido, incluyendo agradecer, y honrar todas las cosas vivientes.

Sé consciente de lo que está a tu alrededor, de lo que está dentro de ti, y siempre muestra respeto. Trata con respeto a cada persona, desde el niño más pequeño hasta el anciano más viejo. No mires fijamente a otros; baja tu mirada como una señal de respeto, especialmente en presencia de Ancianos, maestros, u otras personas honradas. Siempre da una señal de bienvenida cuando pase un amigo o un extraño. Nunca critiques o hables sobre alguien de una forma negativa perjudicial.

Nunca toques sin permiso algo que le pertenezca a alguien más. Respeta la privacidad de cada persona, asegurándote de nunca inmiscuirte en los momentos tranquilos o en el espacio personal de alguien. Nunca interfieras en los asuntos de otro haciendo preguntas u ofreciendo consejos. Nunca interrumpas a otros. En el hogar de otras personas, sigue sus costumbres más que las tuyas. Trata con respeto a todas las cosas sagradas de otros, ya sea si las entiendas o no.

Trata a la Tierra como tu madre; entrégale, protégela, hónrala; muestra profundo respeto por aquellos del mundo animal, mundo de las plantas, y mundo mineral. Escucha la orientación ofrecida por todo tu entorno; espera que esta orientación venga en forma de oración, sueños, soledad silenciosa, y en palabras y hechos de Ancianos sabios, y amigos. Escucha con tu corazón.

Aprende de tus experiencias, y siempre sé abierto a las nuevas. Siempre recuerda que una sonrisa es algo sagrado, para ser compartido. Vive cada día cuando llegue.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Tu decides

Cuando el circo de las relaciones humanas se nos queda estrecho, nos ahogamos en nuestra soledad. En ese momento es cuando deseamos romper las barreras que nos separan de los demás, pero nuestro adiestramiento de años nos lo pone muy difícil: el miedo al ridículo, al rechazo o a la incomprensión, nos limita en nuestra soledad.

Venimos a éste mundo siendo inocentes, almas puras. Sin emociones religadas, sin dudas, sin miedos, sin mentiras. Llegamos para descubrir, luminosos y coherentes. Vulnerables pero abiertos al mundo, animados por una curiosidad rotunda y radical, dotados de la pasión por vivir. Al poco tiempo es cuando empezamos con la búsqueda del sentido de una realidad diaria llena de luces y sombras, donde asaltan el amor, el miedo, la tristeza o la tentación…

Cuando somos adultos, nos amoldamos a una sociedad jerarquizada en la que dependemos de la opinión de los demás para poder sentirnos cómodos con nuestras decisiones y nuestros sentimientos. Necesitamos la aprobación de los demás para sentirnos adecuados. Si seguimos las normas, recibiremos esta aprobación. Cualquiera que se salga del engranaje emocional y social se sentirá abandonado a su suerte, sin necesitar siquiera la desaprobación explícita de los demás. Simplemente, sentirá que ya no pertenece al grupo y asociará este sentimiento con la desaprobación, es decir, con la exclusión del grupo. Y esto es muy difícil de sobrellevar, porque el desprecio de los demás, por razones evolutivas, suscita el miedo inconsciente a la muerte.
Cómo nos enfrentemos a estas etapas vitales, desde la inocencia o desde la rigidez, determinaremos el tejido de nuestra existencia, de cada emoción, de cada gesto, de cada pensamiento, y es sabido que viviremos según nuestros pensamientos.

Está en nuestras manos saber vivir y romper las cadenas de lo que nos oprime y encorcheta. Somos nuestros propios salvadores. Dios nos dio todas las herramientas necesarias para alcanzar nuestra propia salvación.

En lugar de sentirnos culpables por nuestros pensamientos, deseos y características negativas, podemos ocuparnos en combatirlas y transformarlas para que se conviertan en bendiciones, energía positiva y Luz pura.

Fuente: Oasis

Pon una sonrisa a la vida

Cuando tengas una pena
refúgiate en lo hermoso de la vida.
Vive una mañana con alegría
al despertar pensando
que algo mejor nos ha de llegar.

Transforma la tarde, placentera, con tus risas;
dándole a cada cosa el color perfecto.

Espera la noche con la esperanza
que la otra mañana será aún mucho mejor,
diciéndole gracias a Dios
porque cada mañana pasada,
cada tarde vivida
y cada noche soñada
te haya hecho aminorar tu pena
con una gran sonrisa a la vida.

Esa, nunca se agota;
siempre y cuando del corazón te brote
para hacer, una vez más,
que siga viva la fe
para poder enfrentar
todos los grandes retos,
todos esos escollos
que como prueba la vida nos da.

Sonríe siempre,
pues ésa será el arma poderosa
para ganar tus grandes batallas
en esta vida
y en la otra,
que quizás
también nos haga falta.

Fuente: Oasis


viernes, 29 de noviembre de 2013

La Reconexión ®

La Reconexión® es un proceso que consiste reactivar y reconectar, las líneas axiotonales de los bloqueos que impiden la entrada y fluidez de la energía. Esto te permitirá reconectar con tu alma. Una vez la conexión es restablecida, tu alma comenzará a orquestar las experiencias necesarias para poder re-experimentar Todo tu Ser. Estas líneas, según Las Claves de Enoch(317), (el Libro del Conocimiento Las Claves de Enoch de j.j.Hurtak), son parte de un sistema pentadimensional, combina, color y sonido.

La Reconexión® nos equilibra, desprogramando nuestro antiguo sistema de desarreglos electromagnéticos, este sistema de la anatomía energética humana es la puerta que nos conecta con los campos de energía que están a nuestro alrededor, con el campo electromagnético de la tierra y con la cuadrícula energética del Universo.

La Reconexión® nos prepara para realizar la transición al cambio de conciencia que se está produciendo actualmente, despertando progresivamente la estructura de nuestro ADN, abriéndonos a la comprensión de nuestra multidimensionalidad.

Durante el proceso, el Practicante o Facilitador trae y activa estas líneasaxiatonales, de este modo, permite el intercambio adecuado de luz e información para cada ser y la reintegración de las cuerdas o filamentos del ADN.

Va uniendo sistemáticamente cada punto limpiado en cada meridiano, dando así armonía a la totalidad de las funciones corporales, a la vez que obtiene el equilibrio electromagnético y el alineamiento de chakras, cuerpo, mente y espíritu.

La Reconexión® acelera tu proceso evolutivo, ya que te permite acceder a quién realmente eres. Eleva la vibración, lo que posibilita que los milagros y las sincronicidades aumenten en tu vida. Clarifica tu Propósito de vida y te ayuda a realizarlo.

La Reconexión® se hace una sola vez en la vida en 2 días consecutivos: cada sesión Dura aproximadamente 30 a 45 minutos. El proceso de reconexión no está limitado a las dos sesiones sino que continua por si mismo.

Aportación de Maritza Moncada