viernes, 27 de diciembre de 2013

Una declaración de Amor


"«Una declaración de amor»… Se podrían decir muchas cosas sobre
esta expresión. Los hombres y las mujeres suelen declararse su
amor, sin saber que en este modo de obrar se desliza un elemento
interesado y egoísta. Quieren atraer, ganar y capturar a la
persona a la que se dirigen. Le escriben o le hablan del modo más
poético posible, escogiendo los gestos, las palabras, el tono de
voz apropiado, con la esperanza de que la persona, fascinada,
conmovida, y maravillada, se deje convencer.

El amor que se expresa tiene demasiado a menudo por objetivo
ganar y conservar para sí al ser amado; a partir de este momento,
nadie más tiene derecho a acercarse a él. Es pues el egoísmo y la
falta de fe en el poder del amor lo que guía a los humanos. Como
no poseen el verdadero amor que hace maravillas, se apresuran a
manifestarlo con medios concretos: palabras, escritos, gestos,
para aprisionar al ser que aman. Y si aseguran que es la fuerza
de sus sentimientos lo que les impulsa a obrar así, en realidad,
están confesando su propia debilidad. Aquél que está habitado por
el amor verdadero no lo expresa, no es necesario, porque este
amor se siente, resplandece."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Debido a que los pensamientos son cosas, soy responsable por mi vida


Debido a que los pensamientos son cosas, no somos inútiles o incontrolables. La gente, la suerte y las circunstancias no tienen que determinar lo que pensamos. Los pensamientos entran en nuestras mentes por nuestra elección, no por el mandato de otra persona. Las condiciones tampoco pueden determinar lo que pensamos, porque ellas no determinan nuestras reacciones o la experiencia de nuestra vida.

Ahora comprendemos las implicaciones del versículo bíblico que declara: “Señoree (el hombre) en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra” (Génesis 1:26). El dominio de las circunstancias es posible porque se nos ha dado la habilidad de determinar nuestros pensamientos, actitudes y creencias.

Esta comprensión nos trae cara a cara con algo que hemos querido evitar por una gran parte de nuestras vidas: la responsabilidad. Cuando éramos rehenes e indefensos para determinar el curso de nuestras vidas, creíamos que otra gente y las circunstancias eran responsables de nuestra manera de ser y de las situaciones de nuestras vidas. La verdad es: nosotros éramos los responsables.

A menudo esta comprensión es acompañada de un sentido de culpabilidad. Déjalo ir, porque tienes las llaves de la transformación. Si nuestras vidas están en desorden, es verdad que nosotros somos responsables del desorden, pero podemos ser también responsables de nuestras nuevas vidas. El mismo principio, “los pensamientos son cosas”, que nos puso de rodillas pronto nos levantará a nuevas alturas.

Si estás pasando por un tiempo difícil en tu vida, haz una pausa a lo largo del día y veinte veces declara silenciosamente: Soy responsable de este problema, o mi reacción a él, y puedo ser responsable de su solución.

Si éste es un tiempo de paz en tu vida, haz una pausa a lo largo del día y veinte veces declara silenciosamente: Debido a que soy responsable por mi vida y estoy dispuesto(a) a aceptar esta responsabilidad, esta paz nunca tiene que dejarme.

Fuente: Sendero Espiritual 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Adicciones


Puedes liberarte de tus adicciones. Te ha sido dado todo lo que necesitas para aliviar cualquier adicción que tengas. Puedes hacerlo en cualquier momento que lo desees al enfocarte en el aquí y ahora. Es una clave muy simple, excepto que tus adicciones te dirán que no puedes hacerlo de esa manera. Por lo tanto, tienes que dejar de escuchar a eso que dice que no puede hacerse y comenzar a hacerlo.

No se trata de hacerlo todo de una vez, sino hacer lo que viene a tu existencia aquí y ahora, para que lo manejes aquí y ahora.

Si estás hablando con la gente mientras reflexionas acerca de lo que sucedió la semana pasada, te estás dividiendo. Cuando haces esto o algo similar, estás yendo a los recuerdos y los recuerdos no son lo que desea el corazón. El corazón no quiere recuerdos, quiere el aquí y ahora.

- John-Roger

viernes, 13 de diciembre de 2013

Acéptalo

Cuando aceptas, te relajas, sueltas y te llenas de paciencia.

Ese es un estado o lugar agradable (y efectivo) tanto para participar como para de allí, partir. Quedarte y luchar (aún por las cosas entretenidas: ¿cuántas veces te esforzaste por pasar un buen rato?) o escaparte con disgusto o temor no son las formas más plenas de vivir o de dar. Sin embargo, ese es el resultado inevitable de no aceptar.

Date unos pocos momentos y considera una situación con la que no estés feliz – no pienses en la carga mayor de tu vida, simplemente un evento en el que te sentiste fastidiado. Ahora, acéptalo todo de esa situación. Déjalo ser tal cual es. Porque después de todo: así es, ¿verdad?

- John-Roger

jueves, 12 de diciembre de 2013

Llega un momento en que dejamos de preguntarnos

El Guerrero Espiritual vive la vida espontáneamente, dejando ir constantemente. La persona común y corriente quiere justificar las cosas. Quiere reconocimiento por lo que lleva a cabo y quiere culpar a alguien por lo que no sale bien. Si no puede encontrar una razón, inventarán una.

Así que, aquí está la clave: olvida tus razones; siempre serán perfectas. No significan nada. Las razones nos mantienen en un estado de contracción. No necesitas justificar tu vida. Sólo vive. Sé espontáneo y haz lo que tu corazón te mueva a hacer. No tienes que esperar que muchas cosas se ordenen de manera apropiada para relajarte. Sólo relájate. Qué simple es esto y sin embargo no lo hacemos… porque tenemos todas las razones para no hacerlo.

En algún momento dejamos de hacer preguntas y comenzamos solo a ser quienes somos espiritualmente – no nuestra personalidad que es la realidad aparente, sino el ser auténtico, el Espíritu interior, el que nunca pereció.

Las personas por lo general andan tras la experiencia de algo más que de la información.

Si puedes traer una experiencia a la gente que le muestre una manera de expandir el alcance de su creatividad, estarás comunicando con éxito.

Cuando estás bajo la ley, la gente se acercará a ti para aplicar la ley con acusaciones de tu mala conducta, acusaciones de tus errores y acusaciones de lo terrible que eres. Se supone que ellos sean los puros. Pero es más probable que aquellos que no se acerquen a ti sean los puros; ve con ellos y deja tranquilos a los otros.

Bajo la gracia, descubrirás que se dice: “Oh Señor, he venido a hacer Tu voluntad. Tu ley está escrita en mi corazón”, no es en mi cabeza o en las bocas de mis enemigos.

“Como un hombre piensa, se vuelve así en su corazón.” Esa es una de las razones por las que se ha dicho “no juzguéis”.

- John-Roger