sábado, 6 de abril de 2013

¿Estás disfrutando de tu profesión ideal?

A menudo me encuentro con personas que no están disfrutando con su profesión. Resultado, están tristes.

Cada mañana, se levantan faltos de ánimos y lo primero que ven en el espejo es, el rostro del malestar, por todo el cuerpo ya sienten agotamiento.

¿Y, sabes por qué? Pues simplemente porque están convencidas de que eso es lo que se merecen y que es lo único que saben y pueden hacer.

Si tú te encuentras en esta situación, ¿qué puedes hacer?

Sencillamente, mirarte, escucharte atentamente. Quizá el descubrirte y respetarte profesionalmente no sea tan difícil como tú piensas.

Siéntate en un sitio tranquilo con una libreta y un bolígrafo en la mano, y pregúntate ¿Qué es lo que realmente me gusta a mí?

Estate atento a las resistencias que aparecen inmediatamente como: "Ya soy muy mayor...Esto no es para mí...Esto sería una locura...Necesito el dinero que estoy ganando ahora para mantener a mi familia...Mi pareja no me va a apoyar...Mis padres pensaran que estoy loco...etc"

Permítete hacer una pequeña lista de todas las cosas que te gustan y atrévete a buscar de qué manera podrías conseguir, un puesto de trabajo o una formación que te ofrezca empezar en ello.

Pues te diré una cosa:" si te fijas un poco, te darás cuenta de que vivimos en una sociedad que tiene muchas, muchas, cosas buenas. Es cuestión de fijarse también en ellas y prestarles atención.

Tú elijes, ¿Quejarte o atreverte y empezar a sentirte más feliz?

Sé tú el primero en apoyarte y disfruta con tus cambios.

Anne Astilleros 


miércoles, 3 de abril de 2013

La Programación Neurolingüistica (PNL) para la Transformación Personal Sin Limites



El Objetivo es permitir que las personas interesadas en la PNL puedan adquirir las estructuras del comportamiento características de aquellos que destacan en un ámbito en particular y puedan además integrarlas en su repertorio personal y profesional de una manera simple y eficaz.

La Programación Neurolingüistica es un enfoque de la comunicación y de la transformación personal, que parte del análisis de otras prácticas anteriores.

Está dirigida a profesionales de la comunicación así como a todos aquellos que estén interesados en su propia formación personal y profesional.

Su enfoque es preciso, propone conceptos y herramientas prácticas acompañadas de su modo de empleo.


¿Que puede hacer la PNL por tí?

¿Conóces realmente los mecanismos más profundos del funcionamiento de tu mente? Si no es así, puede ayudarte a conocerlos.

¿Sábes dominar la palabra en los momentos más comprometidos? Puedes conseguirlo.

¿Tienes a menudo la sensación de no haber sido comprendido? La PNL puede ayudarte a hacer más eficiente tu proceso de comunicación.

Nos da pautas cuando no localizamos los términos apropiados o los expresamos de forma inconexa y ambigua, nos enseña a utilizar el lenguaje de los gestos, nos instruye en el arte de la comunicación verbal, descubriéndonos nuestras mejores facultades para la persuación.

La PNL te auxilia a recuperar la confianza en el éxito profesional y social, puedes obtener el máximo rendimiento de la comunicación gestual.

Con la PNL puedes descubrir como programar con seguridad tus reuniones más comprometidas.

Puedes comprender la relación profunda que existe entre los procesos mentales y la formación del lenguaje.

Con PNL puedes construir una nueva y positiva experiencia de la realidad.

martes, 2 de abril de 2013

El valor de la crítica constructiva

Criticar es dar una opinión personal sobre algún tema. ¿Puede ser constructiva una crítica? Sí. Siempre que se haga para corregir los errores y mejorar nuestra vida. Algunos expertos la llaman simplemente “una observación”.

La crítica constructiva se fundamenta en el propósito de lograr un cambio favorable que beneficie a los demás. A través de ella se desarrollan los valores de lealtad, honestidad, sencillez, respeto, amistad, siempre y cuando podamos criticar y ser criticados con respeto.

Con frecuencia, corremos el riesgo de sujetarnos únicamente a nuestro punto de vista sin atender a las necesidades o propósitos que tienen los otros, por eso es necesario abrir nuestra mente, y aceptar la corrección y la crítica del otro. Se trata de un asunto de co-evolución, ya que hacer una crítica constructiva para ayudar a los demás es una actitud madura, responsable y llena de respeto por nuestros semejantes.Cada vez que una persona desea expresar su opinión o inconformidad con intención de rectitud, quiere hacer una crítica constructiva.

Escuchar con cuidado

A veces somos tan susceptibles, que sin la aclaración pertinente de que nos hacen una “crítica constructiva” nos sentimos agredidos. La idea es ser más sencillos y maduros y encontrar en cada corrección una oportunidad para cambiar y mejorar nuestra forma de vida. Es muy común que nos quejemos por todo lo que nos disgusta del trabajo, la casa, las personas, pero muy pocas veces hacemos un juicio objetivo y valiente sobre nuestro comportamiento y modo de pensar. De ahí la importancia de prestar atención a la crítica que ayudará a “construir” nuestra madurez.

Ser autocríticos


  • Antes de criticar a otro, debemos mirarnos a nosotros mismos y reflexionar sobre:
  • Examinarnos con el mismo rigor y criterio, no sea que tengamos los mismos defectos.
  • Reconocer nuestras intenciones, sentimientos y estado de ánimo antes de pronunciar las palabras.
  • Proponer descubrir lo bueno que tienen las personas, las instituciones y las circunstancias, que son las mismas que nosotros compartimos.
Una habilidad social

En la cotidianidad, todo tipo de crítica ofrece una opinión distinta a la nuestra, un punto de vista discrepante sobre lo que hacemos o pensamos y, por ello, nunca carece de interés.

A saber, una de las habilidades sociales más convenientes de aprender es el manejo de la crítica, ya que es una estrategia básica para solucionar problemas y conflictos interpersonales.

Al recibir una crítica pongámonos en la posición del otro, y viceversa. Tenemos que ser conscientes de que las propuestas de cambio pueden ser acogidas con desagrado por lo que debemos planificar una secuencia que facilite la aceptación de la crítica. Por eso sigamos estos pasos:


  • Definamos el objetivo a criticar y clarifiquemos nuestro comportamiento.
  • Describamos la conducta o situación que deseamos criticar, expresándonos con mensajes en primera persona, ya que son nuestras opiniones.
  • Si es oportuno, elogiemos los cambios puestos en marcha valorando el esfuerzo que han requerido de la otra persona.
¿Criticar a alguien?

Si nos corresponde hacer una crítica. Tomemos en cuenta:


  • La crítica o corrección tiene que surgir con respeto. La persona tiene que percibir que está siendo corregida porque se le quiere, no por envidia.
  • Utilizar el tono adecuado. El objetivo no es vencer, sino convencer.
  • Buscar el momento adecuado. En ocasiones una corrección deberá diferirse hasta que consideremos que la otra persona ha madurado lo suficiente para poder recibirla.
  • Evitar herir el orgullo del otro. Sería conveniente demostrar que también necesitamos ser corregidos en muchas cosas.
  • Quien corrige no se debe limitar a indicar los defectos, sino que debe de ofrecer un acompañamiento para superarlos. Tengamos en cuenta que cuando un defecto está muy arraigado en una persona, es posible que necesite tiempo y paciencia hasta llegar a superarse.
Estar abiertos a otras opiniones

Del otro lado del espejo, ahora somos nosotros los que recibiremos la crítica constructiva. Estemos atentos a:


  • Ser consciente de que hay muchos defectos propios que ignoramos pero son visibles a los ojos de los demás.
  • Aprovechar la ocasión para intentar cambiar actitudes o defectos que ya conocíamos.
  • Si es necesario, pedir ayuda a quien nos corrige, y confiar en que superaremos los defectos.
  • Razonar que es mejor ser criticado, que ignorado.
Diferencias entre las críticas “buena” y “mala”
  • La crítica constructiva no tiene mala intención, y da una posible solución. Por lo contrario, la otra, la malintencionada, lo único que busca es tratar de hacernos sentir mal o inferior por algo.
  • Una eleva la autoestima, la otra puede causar alteraciones emocionales y psíquicas, todo depende de la intensidad de la crítica y que tan mal fundamentada sea.
Fuente: Buena Salud

Importancia de tener una buena ortografía


Uno de los grandes problemas con los que nos encontramos en la enseñanza es el caudal de faltas de ortografía  de los alumnos. El problema de la ortografía  no es tan sólo un problema escolar, va más allá, pertenece a la vida: cartas, solicitudes, instancias, trabajos de investigación, resoluciones judiciales, escritos policiales, denuncias

No hay discusión en este punto, una buena ortografía es la base de un texto bien escrito y se ha de tener en cuenta que, en la mayoría de las ocasiones, nos comunicamos por escrito.

La ortografía es muy importante para la vida ya que nos permite demostrar la presentación que tenemos  nosotros. También es muy importante tener  buena ortografía ya que si  escribimos una palabra mal tal vez le cambiemos el significado, se dice que si nosotros tenemos buena ortografía demostramos buena presentación, respeto hacia la persona a quien le escribimos y nuestra buena ortografía nos ayudara a lograr mayor conocimiento. En la ortografía es importante tener en cuenta los signos de puntuación y el uso correcto de las letras.

A pesar de todo y sin embargo, para muchos no fue suficiente, ni es suficiente para las nuevas formas de aprendizaje. Repetir como cacatúas una y otra vez, no quiere decir que aprendamos de verdad sino solo por el momento.

También creo que hemos oído a muchas personas en ocasiones decir: "que quien lee, no comete faltas", y tampoco es cierto. Leer ayuda, pero, por sí solo no es totalmente bueno porque también se debe hacer una práctica seguida que nos muestre que de verdad tenemos una mejor ortografía cada vez mejor.

Nos ayuda en el mejoramiento de nuestras vidas ya que nos hace ver de mejor cultura y también de un mejor aprendizaje. En el estudio nos ayuda a tener una mejor presentación de un texto, opinión o sugerencia sin necesidad de usar el computador, también mejora la forma de pensar de los demás hacia nosotros nos van a creer de mejor cultura.

En conclusión tener buena ortografía es muy importante porque la vamos a necesitar para todo lo que hagamos, el lenguaje tiene que ver mucho con la ortografía porque este es una forma de comunicación, por medio del lenguaje nos trasmitimos mensajes orales y sobre todo escritos donde tener buena ortografía es muy importante porque si no el mensaje que queremos transmitir puede llegar alterado o el que lo recibe le da otro significado u otro sentido al mensaje, la ortografía igualmente habla mucho de una persona alguien con buena ortografía se considera alguien con muchos conocimientos y mucha cultura en cambio a alguien que tenga una mala ortografía se le considera todo lo contrario.

lunes, 1 de abril de 2013

Reuniones de negocios. Buenos modales y guía de comportamiento.


Las nuevas tecnologías están empezando a hacer mella en las reuniones de negocios, pudiendo participar, en algunas de ellas, por medio de sistemas de multi-conferencia o video-conferencia. No obstante, las reuniones presenciales, siguen siendo las más habituales.


Amén de llevar un vestuario adecuado para la ocasión y, cómo no, ser puntuales, hay algunas cuestiones básicas que debemos tener en cuenta cuando participamos en una reunión.

1. Hay que saber escuchar. Las cuestiones tratadas en las reuniones, pueden ser más o menos interesantes pero debemos aprender a escuchar a todo el mundo.

2. Atención. No solo con escuchar es suficiente. Hay que prestar atención y no hacer otra cosa a la vez. Hablar por el móvil, mirar por la ventana, leer el periódico, un libro, etc. Es una falta de respeto no atender a las explicaciones o exposiciones de los demás.

3. Saber hablar. Cuando hablamos debemos tener en cuenta que hay que mirar a los ojos de los demás (nada de hablar para nuestra corbata), hay que hacerlo de forma clara, con un tono de voz adecuado y valorando el tiempo de los demás, por lo que no debemos pararnos en detalles poco importantes o significativos.

4. Preguntar. Las preguntas deben tener relación con los temas tratados. Hay que dejar que las personas acaben sus explicaciones y dejar acabar las intervenciones de los demás. Si hay interrupciones, deberán ser justificadas.

5. Tiempo. Las reuniones suelen tener una duración prefijada de antemano. Hay que medir bien el tiempo y evitar alargar las reuniones más allá del tiempo establecido. Los horarios están para cumplirlos.

6. Discusiones. Las diferencias, que suele haberlas, deberán ser tratadas con el máximo respeto y educación. Nada de voces, imposiciones o "espantadas" (abandonar la reunión de forma airada). Las cosas se hablan y se discuten, pero siempre en buenos términos.

7. Ausentarse. Abandonar una reunión sin haberla finalizado solo puede hacerse por razones muy importantes o de fuerza mayor. No es correcto dejar la reunión por cuestiones cotidianas. En tal caso, se puede pedir un "receso" y tomar unos minutos para resolver algún problema puntual. Si es importante, se puede solicitar un aplazamiento de la reunión.

8. Conversaciones. En los tiempos "muertos" o pausas, las conversaciones no deben entrar en temas polémicos que puedan dar lugar a discusiones. Temas sobre religión, política, preguntas personales, etc. deberían ser ignorados. Si llega el caso, puede dar respuestas poco comprometidas. No se decante por ninguna opción en concreto. Muchas de estas opiniones pertenecen al ámbito privado de las personas.

9. Respeto. Las formas no se deben perder en ningún momento. Vaya como vaya la reunión hay que mantenerse en su sitio. No es mejor negociador siendo un grosero.

10. Educación. Saludar al llegar y al despedirse; pedir la palabra de forma educada; solicitar las cosas, por favor; dar las gracias, etc. son cuestiones a tener en cuenta para una relación cordial y fluida con el resto de participantes.

Una reunión de trabajo no es un campo de batalla, sino un punto de encuentro. Pueden darse posturas o puntos de vista diferentes, pero no por ello debemos crear un clima de hostilidad. Los comportamientos negativos u hostiles no facilitan las relaciones ni ayudan a la consecución de los fines para los que se realizan las reuniones.

Fuente: Protocolo