sábado, 13 de julio de 2013

Tan solo imagina


Imagina cómo sería la vida si no hubiese nada que pudiese deprimirte. Piensa en todo lo que podrías lograr si no existiesen las distracciones que te hacen perder el rumbo. Considera cuán efectivas podrían ser tus respuestas, si pudieses ver las oportunidades que existen en cada situación para luego valerte de ellas y hacerlas realidad.

Imagínate siendo una persona tranquila, serena y enfocada a pesar de la confusión que te rodea. Siente la fuerza que provendría de tener la capacidad de, simplemente, aceptar cada instante tal cual viene en lugar de luchar en su contra. Piensa en lo maravilloso que sería no disgustarte jamás.

¡Qué forma de vida tan llena de energía! ¡Qué manera tan efectiva de trabajar! Y todo eso es posible, aquí y ahora.

Nada puede deprimirte, a menos que tú lo permitas. Nada puede distraerte, a menos que tú aceptes que así sea. Las oportunidades siempre están allí, para que tú las descubras y les des vida. No hay motivos para que te sientas molesto ni irritado, a menos que tú así lo decidas. Tienes la capacidad de hacer que la vida resulte estupenda.

Imagina cuán maravilloso sería utilizar cada instante con sentido y enfocado en positivo. Imagínalo. Date cuenta de que así puede ser. Y haz que así sea, ahora mismo.

Desconozco a su autor

viernes, 12 de julio de 2013

Cree en ti

El verbo mágico que hoy y en el futuro debe guiar tu vida es : ¡Creer!
Creer primero que nada en ti, pues nadie mejor que tú conoce todos tus sacrificios, tu entrega y tus propias verdades incambiables..

Debes Creer en ti, porque tu pasado no ha sido años de tiempo perdido, de sacrificios inútiles, sin frutos ni provecho alguno. Esa verdad palpable, tangible, que llevas en tu corazón, no será nunca alterada ni arrancada de ti.

Llevas para siempre impresa en tu alma, la profunda y reconfortante certeza de haber obrado bien y con tus mejores intenciones. Conservas en lo más hondo de tu ser, el rico tesoro que te hará sentir el sentimiento que te va a decir: ¡Misión Cumplida!

Tienes que pensar con grandeza, y decirte:
- Creo en mí, pues de mí ha nacido verdad y vida.
- Confío en mí, porque yo he sido y soy fortaleza.
- No existe amargura ni dolor que consiga atar mi alma libre.

Debes tratar de ignorar el dolor, pues no te dejará ver y sentir las grandezas de tu alma.
Tu vida comienza un nuevo camino cada día, pero no es un sendero de amargura, dolor, y soledad, sino que es un bello camino de esperanza e ilusión, en donde todo está por que lo descubras, y en donde no hay tiempo para que te canses o te abandones.

Ahora, debes levantar tu cabeza y mirar el fulgurante sol que cada mañana madruga para ti.
Y entonces llegará la más maravillosa paz que jamás hayas sentido. Descubrirás nuevas alegrías e ilusiones, y a partir de ese momento sentirás cómo tu corazón y alma se elevan en un aura de gloria, pues tu gozo será tan grande que te hará sentir un nuevo ser. Será como volver a nacer.
Tú sabes que has hecho del amor un reino de entrega y verdad para ti y los demás, pero ahora debes creer en ti, y forjar una fortaleza de paz para tu corazón.

No prives al cielo de tu mirar, levanta tu rostro y permite a los pájaros y los ángeles contemplar la belleza que abunda y reina en ti.
Arráncate el dolor, toma de nuevo tu alegría y siembra de ilusiones una nueva tierra, y verás como la vida agradecerá tu esfuerzo. Nada, hay perdido, todo en ti es victoria, pues cabe mayor triunfo en tu vida.

Todo radica en conjugar siempre este verbo: ¡Creer! y saber que tú eres el vencedor y dueño de tu vida. En tener la convicción de que tú has amado sin medida, (aunque las cosas no hayan salido como lo esperabas). Porque son muy pocos los que aprenden a amar y sienten el amor de verdad.

Ahora debes dejar nacer en ti un nuevo ser, con una nueva luz, y en donde tu "yo" más íntimo es lo más valioso y primordial.


Desconozco a su autor


jueves, 11 de julio de 2013

La vida


Vives en un mundo con un promedio de 80% de pensamientos negativos. Desde este instante puedes abandonarlo y hacerlo un mundo mejor con fe y esperanza.Desde ahora estás capacitado para iniciar una nueva vida positiva. Vida que quedará en tu subconsciente como tu vida natural, impregnando con la fuerza todo tu ser físico y mental.

Eres capaz de hacerlo. Realmente puedes lograrlo. Inténtalo ahora, llevando contigo no tan sólo pensamientos positivos, sino que una vida positiva fruto de esos pensamientos.El pensamiento positivo afecta todo lo que haces, impregna de elevadas vibraciones todo lo que te rodea. Sólo trabaja en tu beneficio y en el de los demás, dado que en el reino de la mente lo positivo atrae a lo positivo y rechaza a lo negativo.

AMIGO Dentro de ti está la mente consciente que es la fuente de los pensamientos, los que tan sólo tu puedes manejar. Está tu mente subconsciente que es la depositaria de la fuerza que nos llega desde el alma, y que rige la vida y nos permite vivir, fuerza que conscientemente con los pensamientos puedes aprender a programar. Usa los pensamientos de manera tal que te permitan ser el mejor programador de tu subconsciente. Usa la fuerza interior con el fin de tener una mejor vida exterior y colaborar a lograr un mundo mejor.

PUEDES HACERLO! ERES CAPAZ! ERES IMPORTANTE! DECÍDETE YA! HAZLO AHORA

Desconozco a su autor 

domingo, 7 de julio de 2013

Arriba y Adelante

Deja de luchar contra lo que es
y empieza a vivir lo que podría llegar a ser.
No hay manera de modificar lo que ya ha sucedido.
En lugar de seguir luchando contra eso,
descubre la manera de aprovecharlo.
Estar donde estás y tener lo que tienes en tu haber
es todo lo que necesitas para encaminarte
hacia tus sueños.

Tienes a tu alcance más posibilidades
de las que podrías imaginar.
Así que desafíate a ti mismo a hacer el esfuerzo
de imaginar lo mejor de lo mejor.
Ve y vive esas posibilidades a pleno.
Ve y concreta todas y cada una
de las más profundas
e intensas ideas con las que has sido bendecido.
No hay razones que justifiquen
que te quedes paralizado por lo que pueda
haber sucedido en el pasado.
Toda circunstancia que tenga la fuerza
suficiente como para detenerte,
tiene a la vez la energía necesaria
como para empujarte hacia adelante.
Opta por seguir avanzando.
Opta por aprovechar el increíble
y maravilloso regalo de la vida
con el que has sido tan ricamente dotado.
Deja de lado tus quejas y desilusiones,
mientras subes y avanzas en dirección a lo mejor
de todo lo que podrías llegar a imaginar.

sábado, 6 de julio de 2013

Desilusiones

Ya sé. Vos me dirás que sin creer en la gente no se puede vivir, y yo también pienso lo mismo. Que a la gente hay que otorgarle un buen puntaje “de entrada”. De uno a diez: diez. Y con el tiempo se lo confirmamos o le vamos restando de a poco… un punto hoy, otro dentro de unos meses…
Lo triste es cuando se los tenemos que restar todos de golpe, en una sola vez, como el viento huracanado de la tormenta echa por tierra los frutos que estaban endulzándose en las ramas del árbol.

La desilusión es un viento sin aviso, o quizás con pequeños avisos de los que no pudimos o no quisimos darnos cuenta.

Tal vez si hubiésemos reparado en aquel gesto o en aquella palabra a los que no le dimos importancia… tal vez, tal vez.

Pero si bien no se puede vivir sin creer en la gente, es difícil y doloroso darse la cabeza contra la pared en el momento de la decepción.

Te ha ocurrido.

Es la primera vez.

Es la expresión de asombro frente a lo incomprensible. Y los ojitos de llanto. Y un interrogante ácido dibujándose en tu corazón.

Es ver el revés de la trama de un tapiz de bellísimo estampado y descubrir los nudos con que se unen los hilos, ver las imperfecciones, la tosquedad, lo burdo, el matiz desteñido de alguna tintura.

Sabías… sabíamos que la vida es eso: claroscuros, perfecta sinfonía y notas desafinadas, elixir que el tiempo avinagra y verde fruta que el tiempo embellece y endulza.

Pero nos resistimos a la doble visión.

Queremos el rayo de sol, el ramito de rocío, el pétalo nuevo, no las velitas derretidas sobre la torta de cumpleaños ni la campana oxidada ni la voz descascarada.

Un amigo traicionó tu cariño, tu confianza, la plenitud de tu fe. Entraba en casa, escuchaba tus discos, yo le palmeaba el hombro y le decía: “Si hubiese tenido un hijo varón me hubiese gustado que fuese como vos”. Y era verdad.

Vos le contabas tus cosas y escuchabas sus problemas, perdonabas sus olvidos, te provocaba celos que concediera su afecto a otros amigos (ay, mi niña absorbente).

Contarte las veces que a mí me sucedió no serviría de nada. No apagaría tu pena.

Pero, qué cosa, las personas grandes, por temor, hacemos daño a quienes más amamos.

Yo, que te quiero tanto y que tanto temo verte sufrir… en vez de apoyarte plenamente y darte la mano para transitar esos metros de camino espinoso, me enojé, te reproché no saber elegir amistades, puse sobre tu gran dolor un dolor más: el de mi incomprensión.

Ahora quiero explicarte este tonto mecanismo equivocado: la acritud de los padres no siempre es ira y nunca es desamor. Es el terror de ver zozobrar la balsa que los ayudamos a construir.

Tantas veces mi balsa zozobró, tantos errores cometí y cometo porque no lo sé todo… querría ser tan sabia para pasarte toda mi sabiduría… que esa debilidad mía es la que me vuelve áspera y tonta, y lo que se manifiesta como rabia por lo que te pasa… es la rabia por lo que me ha pasado y la rabia por no poder ser yo misma la coraza que te defienda para que no te suceda lo mismo que me hizo llorar…

Experiencia amarga nos deja una alerta en el alma.

Por un tiempo tantearás con el pie, antes de dar un paso, para saber si es firme la tierra que vas a pisar o si delante de vos hay un precipicio.

Eso es, en cierta forma, crecer.

Usar la sensatez y la razón en vez de la loca carrera apresurada. No obrar porque sí, siguiendo solamente los impulsos, sino pensando antes en lo que vas a hacer.

Por supuesto que volverás a equivocarte, que volverán a hacerte sufrir… que muchas lágrimas rodarán por tus mejillas que aún conservan la infantil redondez de las manzanas… Pero ya la sorpresa no será tan grande, ya no estarás tan desprevenida, y este episodio gris hará que puedas ver más refulgente y clara la luz de los que sí merecen ser queridos, de los que sí merecen tu confianza y tu apoyo.

También quiero decirte que no creas demasiado en mi acritud, que sepas leer en ella la verdad de mis sentimientos: temor, dolor, miedo de verte triste… Y que sepas que mi mano está siempre tendida hacia vos para que te tomes fuertemente de ella

Poldy Bird