jueves, 18 de abril de 2013

Elimina las quejas de tu vida

Quejarse es algo que todos hacemos. Algunos lo hacen sólo cuando realmente es necesario, y otros viven su día queja tras queja. El quejarse puede ser útil cuando tu opinión realmente va a lograr un cambio positivo en determinada situación.

Sin embargo una cosa es quejarse entendiéndolo como expresar algo que está mal, y otra es vivir con la emoción de queja, que es una emoción negativa, llena de resentimiento y crítica.

No es lo mismo decirle al mesero: “disculpe, pero mi sopa está fría”, con un tono firme pero amable, que decirle: “¡esta sopa está horrenda!, ¡Cómo pueden servirla así, deberían avergonzarse!”. En ambos ejemplos se está expresando una insatisfacción, pero en el primero no hay una emoción negativa, mientras que en el segundo está cargado de negatividad.

Te invitamos a que observes cuantas veces te quejas en un día. Tal vez pienses ahora que tú realmente no te quejas, pero si te observas, probablemente te sorprendas.

Una queja es cualquier comentario o pensamiento, que manifiesta que algo está mal o debería cambiar, pero expresado con una emoción negativa.

No caigas en justificar que tus quejas son necesarias. Son quejas. Claro que existen las situaciones que ameritan quejarse de algo realmente necesario, pero no 10 veces en un día!

Si realmente te observas, comenzarás a sorprenderte a ti mismo cada vez que te estás quejando. Poco a poco, podrás notar que viene una queja, antes de expresarla, y aunque la hayas pensado, por lo menos ya estarás logrando no decirla en voz alta.

Este es un buen comienzo, ya que si cambias tu forma de hablar, cambiarás tu forma de pensar y de sentirte.

¿Te imaginas cómo sería tu vida si aprendieras a no quejarte? ¿Si pudieras elegir aquellas situaciones que realmente ameritan una queja, y callarte todas las demás? ¿Si aprendieras a expresarte sobre aquello que no te agrada no con un tono negativo, sino con un tono amable y respetuoso?

Practica esto y verás cómo tu vida cambiará, por el simple hecho de cambiar tu manera de expresarte. Por el hecho de decidir dejar de estar poniendo tu atención en aquello que te desagrada.

Aprender a liberarse de emociones y hábitos negativos es un trabajo constante y que requiere un verdadero compromiso de cambiar.

Fuente: Mi superación personal

miércoles, 17 de abril de 2013

¿Por Qué No Cumplimos Nuestros Propósitos?

¿Cuantas veces nos proponemos hacer algo, un cambio en nuestras vidas, y al cabo de unos días lo olvidamos por completo? El ejemplo más común son los propósitos de año nuevo. Unos de los propósitos más comunes son: bajar de peso, ganar más dinero y conseguir una pareja. Muchas personas se proponen comenzar el año con una nueva actitud y ambiciosas metas para lograr sus propósitos. Tal vez eres una de ellas.

Empiezas el año desbordándote de motivación para hacer lo que se tenga que hacer. Tal vez te inscribiste al gimnasio, te levantas más temprano todos los días para dedicar unos 30 minutos a hacer algo de ejercicio, emprendes estrategias para conseguir nuevos clientes o un mejor trabajo, sales más a lugares para conocer a alguien, te arreglas más. ¿Correcto?

¿Y qué ha pasado otros años? Después de un mes, la mayoría de las personas que se propusieron bajar de peso, ya han abandonado sus rutinas de ejercicio y sus dietas. Los obstáculos que se presentan para tener más clientes aplastan tu motivación y te quedas en tu zona de comodidad, y conocer a alguien se vuelve algo que dejas al destino. Si tú eres de los que se han mantenido firme en sus metas y las has logrado, ¡felicidades! Si no, no te preocupes, eres una de las personas que te dejas llevar por el deseo de hacer algo bueno por ti, pero cuya motivación se va perdiendo en el camino.

¿Por qué sucede esto? La realidad es que cuando decidimos hacer algo, entran en juego dos partes importantes: el pensamiento y las emociones. El pensamiento es el que dice cosas como “ahora si voy a bajar de peso”, “ya no quiero sentirme mal por mi peso”, “ya es hora de hacer algo para tener más dinero”, “voy a salir más para conocer a alguien”, etc… El pensamiento es quien dice qué es lo que quieres hacer. Sin embargo el pensamiento por si sólo no tiene mucha fuerza. Puede tener toda la intención, pero sin las ganas de hacerlo, se queda paralizado.

La motivación viene de la emoción. Cuando decides hacer algo y lo haces, quiere decir que tus pensamientos y tu emoción están en sintonía. Probablemente es lo que te sucedió al hacer tus propósitos. Había una fuerte emoción alrededor de la idea de “ahora si” cumplir tu objetivo. Siempre ayuda el ambiente de año nuevo en el que sentimos que comenzamos una nueva etapa y podemos olvidarnos de los fracasos anteriores.

Pero ¿por qué esa motivación va desapareciendo? ¿Por qué después de unos días, aunque el pensamiento sigue diciendo que quiere lograr una meta, las ganas de hacerlo ya no están? Bueno, sucede que la motivación se termina, si no sabemos alimentarla. Es como inflar una llanta que tiene un pequeño agujero en alguna parte. Si la inflamos sólo una vez, con el tiempo se va a desinflar. Si la estamos inflando constantemente, se mantendrá inflada.

La motivación también se va gastando y escapando, y tenemos que saber cómo volver a inyectarle más entusiasmo a lo que los pensamientos quieren, para mantenernos en el camino con la misma intensidad y energía con la que comenzamos.

Si quieres saber exactamente paso a paso cómo hacer para lograr tu propósito de bajar de peso, de tener mejores ingresos, de conocer a alguien, o simplemente de sentirte mejor contigo mismo, con una motivación que realmente te lleve a lograr tus objetivos, y no lograrlos temporalmente, sino de manera permanente, te invitamos a salir de tu zona de comodidad y hacer el esfuerzo que se requiere sobre todo, para mantener tu motivación en el nivel más alto hasta lograr tus objetivos.

Recuerda que es clave saber cómo mantener la motivación viva, y esa emoción es el motor que te llevará a lograr aquello que te has propuesto.


Fuente: Mi superación personal


martes, 16 de abril de 2013

¿Cuánta Seguridad Sientes Para Invitar a Alguien a Salir?

Hay quienes pueden acercarse a alguien e iniciar una conversación sin mayor problema, mientras que para otras personas es lo más difícil de hacer y prefieren observar desde lo lejos a aquella persona que les agrada.

Invitar a alguien a salir ya no es exclusivo de los hombres. También las mujeres pueden ser quienes tomen la iniciativa de acercarse a alguien, o por lo menos pueden hacerle saber sutilmente al otro que les gustaría que las inviten a salir.

Sin embargo ser quien tome la iniciativa para salir con alguien puede ser algo atemorizante, ¿verdad?

¿Tú eres de las personas que temen un rechazo? Bueno, pues te damos la bienvenida al club de los miles de millones de personas que temen ser rechazadas por alguien más, especialmente alguien que te agrada.

Para algunos este rechazo puede no tener mucha importancia y se levantan de inmediato para seguir adelante, pero para otros es un rechazo demasiado doloroso, que lastima su autoestima y su confianza en si mismos.

Te recomendamos lo siguiente:

1. Acércate a la persona, aunque sea de manera amistosa. Si no te acercas es mucho más difícil que se de la oportunidad de invitar a la persona a salir, y acercarte amistosamente no es tan riesgoso.

2. Coquetea un poco para ver si hay respuesta de la otra persona. El coqueteo es el lenguaje sutil con el que le haces saber al otro que hay un interés, sin decirlo abiertamente. Con el coqueteo (tanto hombres como mujeres) puedes darte una buena idea de si habrá un rechazo o no.

3. Si llegaras a insinuar tu interés, y la otra persona no muestra interés, no lo tomes personal. No te está rechazando a ti en realidad, ya que realmente no te conoce. Quizá rechace la idea de salir contigo por sus propias razones, pero eso no te quita nada a ti. El que alguien decida que no quiere salir contigo simplemente es señal de que busca otra cosa, no de que hay algo mal contigo.

4. No te aferres a una persona. Si alguien no muestra interés, olvídate y pon tu atención en alguien más. Muchas veces cuando pierdes interés en la persona que buscabas, es cuando él o ella comienza a interesarse por ti. Y si eso no sucede, al menos no perderás tu tiempo con alguien que no es para ti.


Recuerda que salir con alguien y establecer una relación de pareja toma tiempo y es mejor hacerlo con calma y disfrutar el proceso. Obviamente mientras más fuerte sea tu Autoestima, más fácil será para ti tener la seguridad de acercarte a alguien, sin tener tanto miedo al rechazo. Una persona segura no se toma los rechazos como algo personal y sabe que simplemente debe intentarlo nuevamente con alguien más.

Saber coquetear es un arte que requiere de mucha práctica y confianza en ti mismo/a.

Fuente: Mi superación personal 


Te estresa tu manera de pensar: Modifica tus pensamientos, y reduce tu estrés

Hay momentos en la vida en que nos llegamos a sentir realmente estresados. El estrés es un estado de tensión física y emocional constante ante situaciones de la vida que percibimos como problemáticas o amenazantes.Pero lo más curioso de esto es que nosotros somos quienes provocamos nuestro estrés, y cambiando nuestra forma de pensar podemos realmente tener una mejor calidad de vida.

Algunas de las situaciones más comunes que nos producen estrés son:

- problemas de dinero
- problemas familiares
- problemas de salud
- dificultades en el trabajo


En realidad, cualquier situación que nos parece abrumante, o que nos presiona, nos provoca algún grado de estrés.

El estrés puede provocarnos problemas como hipertensión, insomnio, irritabilidad, dolor de cabeza, dolores musculares, dificultad para concentrarse, entre muchos otros.

Todos llegamos a tener algún grado de estrés, y podría decirse que es normal para las personas que vivimos en grandes ciudades con mucho movimiento y tareas a realizar. El estrés realmente se convierte en un problema importante cuando llega a niveles altos, en los que ya no podemos funcionar adecuadamente, o cuando los síntomas empiezan a afectar nuestra salud.

Se sabe que dos terceras partes de las visitas a doctores tienen que ver con síntomas relacionados al estrés.

Sin embargo lo más importante de esto es entender que lo que nos estresa no son tanto las situaciones externas, sino lo que nosotros pensamos de ellas.Nuestra percepción de los problemas es la que va a determinar el grado de estrés que vivimos.

Pongamos un ejemplo de una persona que está estresada porque no gana suficiente dinero, y siente que las deudas lo aplastan. Se estresa porque piensa cosas como:

- “no hay suficiente dinero”
- “no sé cómo voy a pagar estas deudas”
- “el banco va a venir a quitarme mi casa”

Aunque tal vez estos pensamientos tengan algo de verdadero, lo cierto es que:

1. No son verdades absolutas.
2. Estresarte no va a ayudar en nada, al contrario, va a complicar las cosas.

No hay manera de asegurar que nuestros peores miedos van a convertirse en realidad.

Lo que si es cierto es que ante el escenario de nuestro ejemplo, una persona que se estresa, se va a paralizar, no va a ver opciones, va a estar tan estresada que su mente no podrá pensar en alternativas y soluciones, y si es más probable que el destino temido se vuelva realidad.

Si por el contrario, ante ese escenario, una persona se mantiene tranquila, sabiendo conscientemente que existe un problema de dinero (no se trata de negar la realidad tampoco), pero se mantiene abierta a soluciones, a encontrar opciones, a renegociar con el banco, se mantiene optimista, es mucho más probable que esté motivada para encontrar una solución, se mueva para buscarla y por lo tanto la encuentre.

Para poder tener esta actitud ante los problemas, es indispensable contar con una fuerte estructura emocional basada en una autoestima y un autoconcepto sólidos. Si tu crees que puedes salir adelante de la adversidad, buscarás la manera. Si no lo crees, te quedarás sentado en el problema. Todo depende de si crees que puedes o no. No depende del tamaño del problema, sino del tamaño de tu autoestima.

Fuente: Mi superación personal

domingo, 14 de abril de 2013

El libro del Ego: Liberarse de la Ilusión - Osho

• Quien va en pos de la verdad tiene que empezar por este punto: Descartar cuanto la sociedad le ha dicho que es. Tú no eres eso, porque nadie sino tu puede saber quién eres; ni tus padres, profesores ni sacerdotes. Salvo tú mismo, nadie puede penetrar en la intimidad de tu ser, nadie sabe nada de ti y todo lo que han dicho sobre ti es falso.
• El ego es el origen de todos los problemas de la persona, de todos los conflictos, las guerras, los celos, el miedo, la depresión, sentirse fracasado, compararse continuamente con los demás hiere a todos y hiere terriblemente, porque no se puede tener todo.
• Como el ego es una ficción, a veces desaparece. El momento más importante es cuando se duerme sin soñar.
• Cuando te internas plenamente en el acto sexual, el ego desaparece, porque al llegar al clímax eres pura energía. La mente no puede funcionar.
• En las situaciones peligrosas que entrañan riesgo, como escalar montañas, se vislumbra la ausencia de ego, pues la mente se detiene ante el peligro y te vuelves espontáneo. Comprendes que tú no eres el ego.
• En ti hay tres TUS: El primero es la personalidad; el tú falso, de caras diferentes según las personas o situaciones= ego. El segundo es el inconsciente, de carácter natural. Todo lo que vive en nosotros reprimido. El tercer TU es la cara verdadera; de carácter divino.
• Todos los padres y sistemas educativos son violentos, porque no te tienen en cuenta. Tienen ideas preconcebidas, saben que es lo bueno y lo malo y te lo imponen. Cuando quieras saber quién eres, tendrás que abandonar todas las respuestas que te han dado. Tienes que quemar todo lo que te han prestado.
• Vayas a donde vayas, serás tú mismo. No puedes ser de otra manera, el mundo no está fuera de ti, tú eres el mundo.
• Cuando se triunfa en el mundo resulta muy difícil parar (cuando te estás enriqueciendo o haciendo famoso). Cuanto más refinada sea la personalidad, más se afianza. La transformación no se produce mejorando la personalidad, sino abandonándola. Todas las ideas e identidades que crees poseer son un invento social, algo que te han creado los demás, y tienen sus motivos; aprovecharse de ti sutilmente. Te explotan psicológicamente: que no seas vos mismo, no te aceptes tal y como eres y no te respetes.
• No preguntes a los demás, hay que preguntarse a uno mismo. Evita las respuestas que ya están dadas. Tú planteas la pregunta y la respuesta también debe venir de ti.
• Tienes que hacer tu propio viaje. Es tu vida y tú tienes que vivirla. Sé una persona original, individual, sé tú mismo e indaga en tus problemas.
• Muchas personas te han torcido la cabeza, la mente, de muchas formas; según sus ideas de cómo deberías ser. No tenían mala intención, pero si escaso entendimiento. En una sociedad mejor, con personas más comprensivas, nadie te cambiará, te ayudarán a que seas tú mismo (cosa que te hará sentir satisfecho, la vida tendrá significado).
• El ideal, es una palabra repugnante; significa que no eres lo que deberías ser. Genera ansiedad, tensión, angustia y culpa.
• Eres perfectamente imperfecto, y Dios sabe que sólo en la imperfección existe el desarrollo.
• La persona que provoca en ti el sentimiento de culpa, adquiere poder sobre ti. La culpa tiene su origen en la idea de la perfección.
• Me encanta este mundo porque es imperfecto y por eso está creciendo, pues la perfección significa la muerte. No hay que pensar en ser perfecto, sino en ser TOTAL. Hemos de aceptar la vida en su totalidad, porque existe cierto ritmo, cierta polaridad.
• La ambición es un veneno. El éxito no debe ser la motivación, porque no llena. Te puedo enseñar a ser dichoso en lo que haces, que es nutritivo. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo si pierde su alma?
• En última instancia, el nombre y la fama carecen de importancia, lo único que cuenta a la hora de la verdad, es cómo hayas vivido cada momento de tu vida.
• Nadie es inferior y nadie es superior, porque cada individuo es único y no existe comparación posible. Tú eres tú, simplemente tú.
• Si te consideras especial, tú mismo te buscarás la desdicha. Si te consideras superior, más inteligente que los demás, lograrás un ego muy fuerte y cuanto más egoísta eres, más te duele porque es una herida. Pienses lo que pienses sobre ti, piensa lo mismo sobre los demás y entonces desaparecerá el ego.
• Yo soy yo, y tú eres tú, las comparaciones provocan conflictos, desembocan en la ambición y en la imitación. Nunca imites a nadie, sé tú mismo y comprenderás que eres especial.
• Respetarse a sí mismo no tiene nada que ver con el ego ni con el amor propio, sino con el respeto de Dios.
• Existen muchas clases de riquezas, y quien es rico por el dinero se incluye en la categoría más baja de esa riqueza.
• La mente es el origen de todas las tensiones, angustias y preocupaciones. O la paz o la mente: Tú eliges. Sin la mente vives la paz, el amor, el silencio y al vivirlos crecen y profundizan. Tu felicidad adquirirá alas lentamente, empezará a ser una dicha, una bendición. ¡Que sea tu criada y no tu amo!
• La misma casa, para la mente es sólo una casa, para el corazón es un hogar, para el ser es un templo. La casa es la misma, pero tú experimentas los cambios, cambia tu forma de ver y entender las cosas. Y una casa que no abarque las tres cosas es incompleta, pobre.
• Tu mente no es tu mente, es algo que te ha implantado la sociedad en la que por casualidad has nacido. Puedes encontrar la verdad cuando abandonas por completo la mente y miras la existencia con nuevos ojos, como un recién nacido.
• Identificarte con algo que tú no eres, así se forma el ego. No te identifiques, sigue siendo tu mismo y así encontrarás la libertad.
• No te identifiques con tu cuerpo (con la forma), está en continuo cambio. No te identifiques con la parte oscura o luminosa de tu mente, sé un observador de la mente, un testigo. Deja que la mente sea lo que es, con su inevitable dualidad. Tú no eres la mente.
• La consciencia no puede existir con dualidad, mientras que la mente no puede existir sin ella.
• La gente se identifica con otras personas, y así crean su propia desdicha. Se identifican con cosas y se sientes desgraciados si les faltan esas cosas. La identificación está en el origen de toda desdicha y ella se realiza con la mente. Hazte a un lado y comprenderás que no existe ningún problema.
• Los miedos son consecuencia de la identificación, es parte de la mente. Ella teme que algún día tomes consciencia, pues ello supondría su propio fin. Pero la muerte de la mente supondrá tu renacer, el comienzo de vivir realmente.
• El deseo de poder surge de tu vacío, de tu sentimiento de inferioridad. Quienes se sientes fascinados por el poder, se apartan cada día más de sí mismos.
• Tú sigues siendo igual en tu interior, aunque tengas millones de dólares, no cambiarás.
• Pensar está muy bien para competir en el mundo por el poder, dinero, prestigio, respetabilidad, pero la mente no sirve para nada si de lo que se trata es de estabilizarte en tu propio ser.
• ¿Te has preguntado lo esencial, si realmente son problemas o si tú los estás creando y te has acostumbrado a crearlos para que te hagan compañía, porque si no hay problemas te sientes solo? La vida está dispuesta a abrirse para ti, si no la conviertes en un problema.
• No puedes depender de tus padres y sus conocimientos, no puedes depender ni siquiera de tus profesores del colegio y la universidad, porque te hablan de algo desfasado. Han ocurrido muchas cosas, ha llovido mucho desde entonces.
• Si tu enfermedad es una estrategia, no hay forma de curarla. Si tu alcoholismo es una estrategia, no hay forma de curarlo, porque quieres continuar con él. Lo creas tú mismo, aunque quizás no conscientemente.
• Los problemas no necesitan soluciones, necesitan claridad. Al comprenderlo debidamente se resuelve, porque el problema surge debido a una mente que no comprende.
• El psicoanálisis te hace dependiente, no crecerás. Necesitas que el experto lo haga todo. Un problema resuelto por otro, no te hará más maduro.
• Si abordas cada problema, nunca podrás abordarlos realmente. Aborda a la persona misma y olvídate de los problemas. A medida que el ser crece, los problemas van desapareciendo.
• Puede que este mundo te parezca extraño, pero recuerda que disfrutas de tus problemas (por muchas razones) y por eso los creas.
• Para conocerte a ti mismo no necesitas la mente, sino el silencio absoluto.
• El amor es doloroso porque transforma, es mutación, lo viejo tiene que dar paso a lo nuevo. Y eso genera miedo.
• La relación es un espejo, cuanto más puro es el amor, cuanto más elevado, más claro es.
• Hay que adentrarse en el amor, ese paso es necesario, porque solo tomas consciencia de tu totalidad cuando te provoca la presencia del otro y te sacan del mundo narcisista. Y para amar, hay que dejar de lado el ego.
• La persona que no se ama a sí misma no será capaz de amar a nadie. Tienes que amar tu propio cuerpo, tu alma, tu totalidad.
• El conocimiento sólo está vivo cuando tú conoces, cuando es tu experiencia inmediata, directa, pero cuando proviene de otros es simple memoria, y está muerta.
• Para dejar el ego, primero hay que tenerlo, forma parte del desarrollo y la madurez en el crecimiento. El ego desaparecerá, no habrá necesidad de que se libren de él (es algo muy profundo).
• Hay que trabajar con ahínco, pero no con miras al futuro, hay que disfrutarlo sin ningún otro objetivo, y es lo más difícil para la mente humana, porque es codiciosa.
• Se medita porque sí, se ama porque sí. Pregúntale a una rosa por qué florece. Deshazte de la mente y desaparecerá el motivo.
• El futuro es un truco para aplazar el presente.
• El saber, si se limita a la mente, si es superficial, no sirve de ayuda. Eso es ser intelectual. Se crece como intelecto, pero no como personas.
• Una persona realmente madura no carga sus responsabilidades a nadie, se hace responsable de su propio ser.
• La iluminación es la naturaleza misma de las cosas.
• Haz lo que consideres bueno para ti. Lo que te hace más feliz es bueno. Jamás aceptes ningún criterio que te haga desgraciado. Jamás aceptes una moralidad que te haga sentir culpable. Jamás aceptes nada que intente imponerte algo en contra de tu carácter. Sé tú mismo y serás perfecto.
• Eres una rosa y vas a ser una rosa, que el mundo entero lo aprecie o lo condene, no importa.
• Hacerte valer no tiene nada que ver con el ego, se trata de protegerte ante un mundo criminal corrompido de hace miles de años. Tienes derecho a protegerte, a que no te envenenen.
• La iluminación consiste en estar en armonía con la existencia. Es el nombre de una experiencia interior en la que participan dos cosas: La muerte de la personalidad y el renacimiento de la individualidad.
• En realidad, las cosas nunca salen tal y como las esperas, la vida es cambio continuo, para el que no puedes prepararte.
• Vivir la inocencia es no tener carácter, ni principios y vivir el momento.
• La madurez no tiene nada que ver con las experiencias de la vida, tiene que ver con el viaje hacia adentro, con las experiencias del interior.
• Créate a ti mismo y asume toda la responsabilidad.