viernes, 19 de abril de 2013

Una perla es una herida sanada por el amor

¡QUE HERMOSAS SON LAS PERLAS!

Aún así debemos saber que las perlas son producto del dolor...

Toda perla es la consecuencia de una ostra que ha sido herida por un grano de arena que ha entrado en su interior. Una ostra que no ha sido herida no puede producir perlas...

En la parte interna de la ostra se encuentra una sustancia llamada “nácar” y cuando un grano de arena penetra en la ostra, ésta lo recubre con capas de nácar para protegerse. Como resultado, se va formando una hermosa y brillante perla.

¿Te has sentido herido por las palabras, o actitudes de alguien?

¿Has sido acusado de decir cosas que nunca has dicho?

¿Han sido tus ideas rechazadas o ridiculizadas?

¿Te han culpado de haber hecho algo que jamás hiciste?

¿Tu actitud frente a ciertas situaciones, se malinterpreta?

¿Has sufrido alguna vez los golpes de la indiferencia?

¿Te han herido precisamente aquellas personas que menos esperabas?

¿No te valoran como realmente lo mereces?

Entonces, perdona y haz de tu herida una perla. Cubre tus heridas con varias capas de amor, recuerda que cuanto más cubierta esté tu herida, menos dolor sentirás.

Por el contrario, si no la cubres de amor, esa herida permanecerá abierta, te dolerá más y más cada día, se infectará con el resentimiento y la amargura y peor aún, nunca cicatrizará.

En nuestra sociedad, podemos ver muchas "ostras vacías" no porque no hayan sido heridas, sino porque no supieron perdonar, comprender y transformar el dolor en una perla.

“Una perla es… una herida sanada por el amor"

TE HAS PUESTO A PENSAR ALGUNA VEZ QUE LA BELLEZA INTERIOR QUE LLEVAS DENTRO TUYO ES EL PRODUCTO DE TANTAS TRIBULACIONES, DE MUCHOS SUFRIMIENTOS, DE MUCHOS DOLORES, QUE EL MISMO DIOS LO PERMITE PARA LIMPIARTE Y PURIFICARTE DE TODO PECADO Y DE TODO MAL, PARA HACER DE TI UNA PERSONA NUEVA CON UNA VIDA CAMBIADA Y ORIENTADA HACIA EL AMOR Y LA MISERICORDIA DE DIOS.

TÚ ERES UNA PERLA, HERMANO/A MIO/A

Autor: Anónimo


Observar con los “ojos” y no con “la mente”

“No existe error más grande como el de no proseguir” Blake

Un ejercicio que me gusta practicar mucho es LA OBSERVACIÓN  pero no cualquier tipo de observación; no hablo de aquella que viene desde la mente y solo consigue alimentar el juego del ego (comparaciones, moda, celos, y muchas otras cosas); hablo de aquella observación que nace desde la tranquilidad, desde dentro del ser. Aquella en la que podemos escuchar sin esfuerzo los sonidos del entorno y podemos VER con los ojos y no con la mente. Aquella que no se dedica a ETIQUETAR lo que ve sino que solamente observa. Aquella que nos CONECTA con nuestro ser interior y nos da paz.

¿Te ha pasado alguna vez de sentir una casi inexplicable sensación de paz? ¿Crees que ha sigo ocasionada por la concreción de alguno de tus objetivos materiales?

Regálate 5 minutos para ti a diario, te lo mereces.

Mi alma saluda a tu alma.

Paz Interior.
¡¡¡Compartir es crear un mundo mejor!!!

jueves, 18 de abril de 2013

Elimina las quejas de tu vida

Quejarse es algo que todos hacemos. Algunos lo hacen sólo cuando realmente es necesario, y otros viven su día queja tras queja. El quejarse puede ser útil cuando tu opinión realmente va a lograr un cambio positivo en determinada situación.

Sin embargo una cosa es quejarse entendiéndolo como expresar algo que está mal, y otra es vivir con la emoción de queja, que es una emoción negativa, llena de resentimiento y crítica.

No es lo mismo decirle al mesero: “disculpe, pero mi sopa está fría”, con un tono firme pero amable, que decirle: “¡esta sopa está horrenda!, ¡Cómo pueden servirla así, deberían avergonzarse!”. En ambos ejemplos se está expresando una insatisfacción, pero en el primero no hay una emoción negativa, mientras que en el segundo está cargado de negatividad.

Te invitamos a que observes cuantas veces te quejas en un día. Tal vez pienses ahora que tú realmente no te quejas, pero si te observas, probablemente te sorprendas.

Una queja es cualquier comentario o pensamiento, que manifiesta que algo está mal o debería cambiar, pero expresado con una emoción negativa.

No caigas en justificar que tus quejas son necesarias. Son quejas. Claro que existen las situaciones que ameritan quejarse de algo realmente necesario, pero no 10 veces en un día!

Si realmente te observas, comenzarás a sorprenderte a ti mismo cada vez que te estás quejando. Poco a poco, podrás notar que viene una queja, antes de expresarla, y aunque la hayas pensado, por lo menos ya estarás logrando no decirla en voz alta.

Este es un buen comienzo, ya que si cambias tu forma de hablar, cambiarás tu forma de pensar y de sentirte.

¿Te imaginas cómo sería tu vida si aprendieras a no quejarte? ¿Si pudieras elegir aquellas situaciones que realmente ameritan una queja, y callarte todas las demás? ¿Si aprendieras a expresarte sobre aquello que no te agrada no con un tono negativo, sino con un tono amable y respetuoso?

Practica esto y verás cómo tu vida cambiará, por el simple hecho de cambiar tu manera de expresarte. Por el hecho de decidir dejar de estar poniendo tu atención en aquello que te desagrada.

Aprender a liberarse de emociones y hábitos negativos es un trabajo constante y que requiere un verdadero compromiso de cambiar.

Fuente: Mi superación personal

miércoles, 17 de abril de 2013

¿Por Qué No Cumplimos Nuestros Propósitos?

¿Cuantas veces nos proponemos hacer algo, un cambio en nuestras vidas, y al cabo de unos días lo olvidamos por completo? El ejemplo más común son los propósitos de año nuevo. Unos de los propósitos más comunes son: bajar de peso, ganar más dinero y conseguir una pareja. Muchas personas se proponen comenzar el año con una nueva actitud y ambiciosas metas para lograr sus propósitos. Tal vez eres una de ellas.

Empiezas el año desbordándote de motivación para hacer lo que se tenga que hacer. Tal vez te inscribiste al gimnasio, te levantas más temprano todos los días para dedicar unos 30 minutos a hacer algo de ejercicio, emprendes estrategias para conseguir nuevos clientes o un mejor trabajo, sales más a lugares para conocer a alguien, te arreglas más. ¿Correcto?

¿Y qué ha pasado otros años? Después de un mes, la mayoría de las personas que se propusieron bajar de peso, ya han abandonado sus rutinas de ejercicio y sus dietas. Los obstáculos que se presentan para tener más clientes aplastan tu motivación y te quedas en tu zona de comodidad, y conocer a alguien se vuelve algo que dejas al destino. Si tú eres de los que se han mantenido firme en sus metas y las has logrado, ¡felicidades! Si no, no te preocupes, eres una de las personas que te dejas llevar por el deseo de hacer algo bueno por ti, pero cuya motivación se va perdiendo en el camino.

¿Por qué sucede esto? La realidad es que cuando decidimos hacer algo, entran en juego dos partes importantes: el pensamiento y las emociones. El pensamiento es el que dice cosas como “ahora si voy a bajar de peso”, “ya no quiero sentirme mal por mi peso”, “ya es hora de hacer algo para tener más dinero”, “voy a salir más para conocer a alguien”, etc… El pensamiento es quien dice qué es lo que quieres hacer. Sin embargo el pensamiento por si sólo no tiene mucha fuerza. Puede tener toda la intención, pero sin las ganas de hacerlo, se queda paralizado.

La motivación viene de la emoción. Cuando decides hacer algo y lo haces, quiere decir que tus pensamientos y tu emoción están en sintonía. Probablemente es lo que te sucedió al hacer tus propósitos. Había una fuerte emoción alrededor de la idea de “ahora si” cumplir tu objetivo. Siempre ayuda el ambiente de año nuevo en el que sentimos que comenzamos una nueva etapa y podemos olvidarnos de los fracasos anteriores.

Pero ¿por qué esa motivación va desapareciendo? ¿Por qué después de unos días, aunque el pensamiento sigue diciendo que quiere lograr una meta, las ganas de hacerlo ya no están? Bueno, sucede que la motivación se termina, si no sabemos alimentarla. Es como inflar una llanta que tiene un pequeño agujero en alguna parte. Si la inflamos sólo una vez, con el tiempo se va a desinflar. Si la estamos inflando constantemente, se mantendrá inflada.

La motivación también se va gastando y escapando, y tenemos que saber cómo volver a inyectarle más entusiasmo a lo que los pensamientos quieren, para mantenernos en el camino con la misma intensidad y energía con la que comenzamos.

Si quieres saber exactamente paso a paso cómo hacer para lograr tu propósito de bajar de peso, de tener mejores ingresos, de conocer a alguien, o simplemente de sentirte mejor contigo mismo, con una motivación que realmente te lleve a lograr tus objetivos, y no lograrlos temporalmente, sino de manera permanente, te invitamos a salir de tu zona de comodidad y hacer el esfuerzo que se requiere sobre todo, para mantener tu motivación en el nivel más alto hasta lograr tus objetivos.

Recuerda que es clave saber cómo mantener la motivación viva, y esa emoción es el motor que te llevará a lograr aquello que te has propuesto.


Fuente: Mi superación personal


martes, 16 de abril de 2013

¿Cuánta Seguridad Sientes Para Invitar a Alguien a Salir?

Hay quienes pueden acercarse a alguien e iniciar una conversación sin mayor problema, mientras que para otras personas es lo más difícil de hacer y prefieren observar desde lo lejos a aquella persona que les agrada.

Invitar a alguien a salir ya no es exclusivo de los hombres. También las mujeres pueden ser quienes tomen la iniciativa de acercarse a alguien, o por lo menos pueden hacerle saber sutilmente al otro que les gustaría que las inviten a salir.

Sin embargo ser quien tome la iniciativa para salir con alguien puede ser algo atemorizante, ¿verdad?

¿Tú eres de las personas que temen un rechazo? Bueno, pues te damos la bienvenida al club de los miles de millones de personas que temen ser rechazadas por alguien más, especialmente alguien que te agrada.

Para algunos este rechazo puede no tener mucha importancia y se levantan de inmediato para seguir adelante, pero para otros es un rechazo demasiado doloroso, que lastima su autoestima y su confianza en si mismos.

Te recomendamos lo siguiente:

1. Acércate a la persona, aunque sea de manera amistosa. Si no te acercas es mucho más difícil que se de la oportunidad de invitar a la persona a salir, y acercarte amistosamente no es tan riesgoso.

2. Coquetea un poco para ver si hay respuesta de la otra persona. El coqueteo es el lenguaje sutil con el que le haces saber al otro que hay un interés, sin decirlo abiertamente. Con el coqueteo (tanto hombres como mujeres) puedes darte una buena idea de si habrá un rechazo o no.

3. Si llegaras a insinuar tu interés, y la otra persona no muestra interés, no lo tomes personal. No te está rechazando a ti en realidad, ya que realmente no te conoce. Quizá rechace la idea de salir contigo por sus propias razones, pero eso no te quita nada a ti. El que alguien decida que no quiere salir contigo simplemente es señal de que busca otra cosa, no de que hay algo mal contigo.

4. No te aferres a una persona. Si alguien no muestra interés, olvídate y pon tu atención en alguien más. Muchas veces cuando pierdes interés en la persona que buscabas, es cuando él o ella comienza a interesarse por ti. Y si eso no sucede, al menos no perderás tu tiempo con alguien que no es para ti.


Recuerda que salir con alguien y establecer una relación de pareja toma tiempo y es mejor hacerlo con calma y disfrutar el proceso. Obviamente mientras más fuerte sea tu Autoestima, más fácil será para ti tener la seguridad de acercarte a alguien, sin tener tanto miedo al rechazo. Una persona segura no se toma los rechazos como algo personal y sabe que simplemente debe intentarlo nuevamente con alguien más.

Saber coquetear es un arte que requiere de mucha práctica y confianza en ti mismo/a.

Fuente: Mi superación personal