sábado, 4 de mayo de 2013

Las etapas

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?

Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la Vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la Vida y seguir adelante.

¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente!. El pasado ya pasó.

No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo. 

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.

Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, ¡nada ni nadie nos es indispensable! Sólo es costumbre, apego, necesidad.

Pero .... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Esa es la vida!


Paulo Coelho


Vivir a corazón abierto

Vivir a corazón abierto 
es para mí una intensa aventura…

Vivir a corazón abierto
es “atreverse a sentir”.
Es tomarse el riesgo de sentirlo todo,
es creer en el ser humano,
es despojarse de toda envidia,
es entregarse plenamente a la vida,
como si hubiera solo un día para amar.
Es ser tan fuerte y tan segura
que no cerrarás tu corazón
con ninguna clase de coraza…
aunque a simple vista
parecerás sensiblemente frágil,
es atreverse a ser vulnerable,
es ver mas allá de lo que se ve…
Es tener la sensibilidad a flor de piel,
para con ella poder descubrir
una linda mirada en el tumulto,
una lágrima oculta en el silencio.
Percibir el amor sereno de un padre,
la mirada tranquila de una madre,
la enorme soledad que encierra
la fría mirada de unos ojos
que no dicen nada.

El tiempo y la vida no esperan por nadie;
por eso no hay mejor momento
que éste para ser feliz;
porque la felicidad
no es una meta ni un destino…
“La felicidad es una manera de vivir”…
es vivir a corazón abierto.

Es maravilloso vivir así,
disfrutando cada momento,
con el corazón que se sale del pecho,
con la alegría que emana por los poros,
con el amor que se desborda por los ojos.

Vivir a corazón abierto, es vivir sin temor,
Vivir así es “vivir libre!!!”

He puesto alas a mi alma…
tengo grandes sueños
y las alas para perseguirlos;
y en el camino valorar y aprender
de todo ser humano que encuentro.
Disfruto cada momento que vivo,
aun los dolorosos,
porque sé que los problemas cotidianos
son la sal de la vida;
por eso atesoro cada momento.

Acaso vivir a corazón abierto
implica un riesgo??
Claro que sí!!!…
Pero correr ese riesgo
es una intensa aventura!

Sé que no puedo hacer que nadie me ame,
pero sí amarme yo, y así ser alguien
a quien se puede amar.

Sé que no debo esperar
a concluir cierto asunto
o a brincar cierto obstáculo,
para comenzar a vivir
lo mejor de mi vida y ser feliz;
porque la felicidad es
precisamente “este sendero”…
es recorrer este sendero
de mi vida hoy…
“A corazón abierto”,
recorrerlo me da la felicidad,
no me lo perdería por nada!!!

No cambio ningún sentimiento
de envidia o mala voluntad
que me han enviado,
si esto implica negarme la dicha
de conocer y recibir
todo lo bello que he recibido…
Tanta alegría…
Tanto amor…

Tantos seres que han pasado por mis días,
dejando una huella de amor
o de aprendizaje del dolor…
Son las personas tristes y heridas
las que me han dado la
oportunidad de comparar
y así valorar en su justa grandeza,
todo lo bello que he recibido…

Gracias a la vida por todo lo recibido!
Gracias por la libertad de elegir!

Y elegí vivir…”A Corazón Abierto”

Alicia Tejeda

viernes, 3 de mayo de 2013

Ser rico a pesar de la crisis económica

Todos somos conscientes de la importancia del dinero ya que sin él es más difícil vivir de la manera que deseamos y hay que aprender a manejarlo como un medio o recurso que nos permite conseguir muchos bienes y servicios, pero siendo conscientes de que no todo lo conseguimos con dinero.

Nuestra credibilidad, la unión familiar, las amistades verdaderas, la felicidad, la armonía en nuestras relaciones, nuestra paz interior, las habilidades, los talentos, nuestra creatividad, las actitudes que asumimos frente a las adversidades, el tomar decisiones apropiadas, amar lo que hacemos y hacer bien nuestro trabajo, cuidar los recursos que poseemos, aportar al mundo los dones que hemos recibido, resolver nuestros propios problemas sin esperar que otros nos los resuelvan, crecer como personas, disfrutar con las cosas sencillas de la vida, son aspectos que no nos proporciona el dinero y que, sin embargo, determinan cuán prósperos somos en nuestra vida.

Hay que aprender a diferenciar entre tener y ser… y aprender a tener. Tener riqueza es un estado temporal. Ser ricos es vivir permanentemente una cultura de prosperidad siendo consciente de los recursos que se poseen, manejarlos adecuadamente y mantener una actitud positiva hacia la vida.

Aprender a Tener es comprender que aunque no tengamos dinero, no somos pobres.

Aprender a Tener, es colocar por encima del dinero, la vida, dignidad, valores y principios con que nos guiamos.

Aprender a Tener es reconocer que con dinero podemos hacer muchas cosas, y sin dinero, también podemos hacer otras tantas cosas con las cuales transformamos el mundo y hacemos de él un lugar mejor para vivir.

Aprender a Tener significa sacrificar el dinero por los valores que tenemos, en lugar de sacrificar los valores que tenemos por dinero.

Aprender a Tener es administrar con ética y sabiduría, los recursos recibidos (personales, sociales, ambientales), de tal manera que los mantengamos, cuidemos e incrementemos, generando desarrollo y dejando huella.

Ideas del curso:
"Pautas para dar formación financiera a los niños" 
María Inés Sarmiento Díaz

¿Tú de qué eres esclavo?

¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?,
¿de lo que alguien más decidió que fueras?,
¿de una relación que no te satisface?,
¿de un trabajo que no disfrutas?,
¿de tus traumas de la infancia?,
¿del gobierno de tu país?
¿de la rutina de tu vida?

¡Ya libérate! ¡Tira ya ese costal que llevas en la espalda en el guardas el resentimiento, el rencor y la culpa. Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La responsabilidad es toda tuya. Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado, ni del gobierno, depende solo de ti.

¿Qué es lo que te tiene paralizado?, ¿el miedo al rechazo?, ¿al éxito?, ¿al fracaso?, ¿al que dirán?, ¿a la crítica?, ¿a cometer errores?, ¿a estar solo? ¡Rompe ya las cadenas que tu mismo te has impuesto! A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes. Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto. Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta de que nadie lleva un registro de tus faltas, solo tú mismo. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica, ¡eres tú mismo!
Ya déjate en paz, ya perdónate, sólo tú puedes lograrlo.


¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?, ¿Cuándo te queden unos minutos de vida?, ¿Cuándo les queden a ellos unos minutos de vida? El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil que no tenemos tiempo que perder en rencores y estúpidas discusiones. Hoy es el día de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas. Entrégate a los que amas sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don más valioso que han recibido: Su libertad.

Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas. Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de conflicto. Permite a otros que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas, tratando siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así podrás llenar tu vida de armonía.

Y por último, ¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida? ¿Que se arreglen todos tus problemas?, ¿Que se te quiten todos tus traumas?, ¿Que por fin alguien reconozca tu valía?, ¿Que llegue el amor de tu vida?, ¿Que regrese el que se fue?, ¿Tener mucho dinero?, ¿Que todo te salga como tú quieres?, ¿Que se acabe la crisis económica?, ¿Que te suceda un milagro?, ¿Que por arte de magia todo sea hermoso y perfecto?
Despierta ya hermano!, ¡Despierta ya hermana!, ¡Esta es la vida!
La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuado tengas eso que tanto deseas. La vida es lo que está pasando en este preciso instante. Tú vida en este momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con las circunstancias que te rodean ahora. En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones llevan oxígeno a donde se necesita. En este momento una fuerza suprema que no podemos comprender, te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte, moverte, reír, ¡hasta llorar si quieres!

No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido, o malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes ver, agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijitos. Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote: “Estás vivo, estás vivo, estás vivo”.

Yo se que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles. Tal vez, así es como se supone que sea. Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para enfrentarla: Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir como reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos. Se también que tú no eres perfecto, nadie lo es. Y sin embargo, millones de circunstancias se han reunido para que existas. Fuiste formado a partir de un diseño maravilloso y compartes con toda la humanidad sus virtudes y defectos. Así está escrito en tus genes, en los genes de todos los seres humanos que han existido y en todos los que existirán.

Tus pasiones, tus miedos, tus heridas, tus debilidades, tus secretos y tu agresión, los compartes con todos tus hermanos. ¡Bienvenido a la raza humana! Esos supuestos defectos son parte de tu libertad, parte de tu humanidad. Si te preguntas ¿Quién soy yo para decirte todo esto? Te contestaré que no soy nadie, soy simplemente una versión diferente de lo que tú eres. Otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida. Espero que tú también decidas hacerlo.


Tomado del libro: El Esclavo - Autor: Francisco J. Ángel Realtu
Aportación de Susana Bello

La espiga y la vida

La misión de la espiga nos es ser el lugar definitivo para la semilla.
Cada semilla debe asumir la vida de una manera tan suya y personal,
que pueda vivirla independientemente de la espiga en la que maduró.
Toda semilla que quiera cumplir con su vocación de vida,
y con su misión por los demás, debe aceptar la deschalada
y el desgrane. Sólo si ha asumido su vida en plenitud y de una manera
personal, será capaz de seguir viviendo luego de la desgranada.
Y así podrá incorporarse al gran ciclo de la siembra nueva.
Si su vida es auténtica y acepta hundirse en el surco
de la tierra fértil, su lento germinar en el silencio
aportará al sembrado nuevo una planta absolutamente única,
pero que unida a las demás, formará el maizal nuevo.
No es el maizal el que valoriza la identidad de las plantas.
Es el valor irremplazable de cada planta en su riqueza
y fecundidad lo que valoriza al maizal.
No es la sociedad nueva la que creará los hombres nuevos.
Son los hombres nuevos quienes formarán la nueva sociedad.

Mamerto Menapace