lunes, 6 de octubre de 2014

Máxima Eficacia.

"Máxima eficacia" es el título de un libro de Brian Tracy que en sus páginas nos da ciertas pautas para lograr desde un punto de vista tanto personal como profesional nuestra mayor eficacia y cómo potenciar nuestras capacidades.

Es habitual el realizarnos en ocasiones preguntas como:

  • "¿en realidad voy a ser capaz de hacer eso?"
  • "¿a quién le importa lo que haga?"
  • "y si fracaso?"
  • "no podré lograrlo..."
Nos dejamos amedrentar por nuestras propias inseguridades y miedos, nos dejamos llevar por paradigmas y preconceptos que la mayoría de las veces están muy alejados de la realidad y el resultado es que nos limitamos tanto como personas como profesionales.


En la introducción del libro aparecen 4 puntos muy sencillos que quizá nos hagan reflexionar y que pueden marcar esa diferencia que estamos buscando:
  1. Puedes dedicarte más a ciertas cosas: dedicarte, dedicar tu tiempo a las cosas que más te importan, que más te satisfacen, enriquecen y recompensan.
  2. Puedes dedicarte menos a ciertas cosas: decidir, por propia voluntad, dedicarte menos o dejar actividades o conductas que no te ayudan tanto como otras que pueden perjudicarte en alcanzar tus logros personales.
  3. Puedes empezar a hacer cosas que hoy no haces. Elegir otras cosas, aprender nuevas habilidades, empezar nuevos proyectos o actividades o cambiar por completo la manera de enfocar tu trabajo o vida personal.
  4. Puedes dejar de hacer algunas cosas. Tomar distancia y evaluar tu vida con nuevos ojos. Tal vez entonces decidas no continuar con actividades y conductas que ya no son coherentes con lo que quieres ni con hacia dónde quieres ir.
Como responsables de nuestra vida debemos tomar ciertas decisiones nada fáciles y cambiar conductas o hábitos que nos están limitando, anulan en cierta manera nuestras capacidades.

El hacer el esfuerzo de tomar distancia y estudiar nuestras conductas, habilidades, sueños, es un ejercicio complicado, pero debemos 
planteárnoslo para lograr un cambio efectivo en nuestra vida.

Necesitamos el deseo de cambiar, la decisión de actuar, mucha voluntad y practicar nuevos hábitos, pero esto es algo que está a nuestro alcance: seamos valientes y afrontemos nuestros retos.

Fuente: Motivalia

viernes, 3 de octubre de 2014

El ángel vendedor

Un joven soñó que entraba a un supermercado recién inaugurado y, para su sorpresa, descubrió que un ángel se encontraba detrás del mostrador.

- ¿Qué vendes aquí? - le preguntó

- Todo lo que tu corazón desee -respondió el ángel.

Sin atreverse a creer lo que estaba oyendo, el joven emocionado se decidió a pedir lo mejor que un humano podría desear:

- Quiero tener amor, felicidad, sabiduría, paz de espíritu y ausencia de todo temor. Deseo que en el mundo se acaben las guerras, el terrorismo, el narcotráfico, las injusticias sociales, la corrupción y las violaciones a los derechos humanos. Cuando el joven terminó de hablar, el ángel le dijo:

-Amigo, creo que no me has entendido. Aquí no vendemos frutos; solamente vendemos semillas.


Desconozco a su autor

miércoles, 1 de octubre de 2014

La humildad

La humildad parte del conocimiento de que no existen personas más importantes que otras, de que en el Universo todos cumplen una función.

La lluvia sirve, el viento sirve, el agua sirve, los seres humanos servimos… Todo cumple una función, y no cabe discusiones sobre si unas funciones son mejores que otras, pues todas son igualmente útiles.

Humildad no es sentirse inferior a nadie, ni creer que existe alguien mejor que tú. Procede de un sentimiento de paz interior; por ello, la humildad es el principio básico de una vida equilibrada.

Frederic Solergibert

"Quien tiene fe en el futuro, tiene fuerza en el presente"

"Quien tiene fe en el futuro, tiene fuerza en el presente"

Esta frase ha añadido tanta energía y seguridad en momentos claves en mi vida que jamás podré olvidarla. La vida tiene altibajos, incluso situaciones difíciles y duras en las que no sale nada, y cualquier cosa que hagamos acaba en desastre, sin embargo si nuestra fe en que lo que estamos haciendo es correcto, nuestra firme creencia en que antes o después todo acabará saliendo bien, puede darnos una energía que nos saque de esa situación momentánea y mantenernos motivados aun a pesar de que toda vaya rematadamente mal.

Al tener fe en lo que vendrá, pero fe real, no estoy hablando de esperanza de que todo mejore, sino de convencimiento firme de que más allá de lo que hoy ocurra hay un tiempo futuro en el que el éxito ha llegado y nos hemos convertido en verdaderos triunfadores, pues esa fe, nos pone las baterías interiores al 100% sin posibilidad de descarga pase lo que pase.

Hay que decidir lo que hacemos en la vida, pero una vez hecha esta decisión hay que mantener la fe completa en que estamos en el camino correcto y que nada va interponerse en nuestro camino hasta llegar al éxito, y que conocedores de que el camino no será fácil, esas dificultades sólo nos confirman que vamos en la dirección correcta y que pronto podremos reírnos de todas ellas desde la cima de nuestro triunfo mirando la colina que hemos recorrido para llegar hasta allí.

Fuente: Motivalia

martes, 30 de septiembre de 2014

La Suerte

Hace algunos años oí una frase que me hizo reflexionar sobremanera, el orador dio una definición que rompió mis paradigmas: "Suerte es el cruce de caminos entre la preparación y la oportunidad".

¡¡¡Que curioso!!! Para definir algo que se supone que es aleatorio, utilizaba un vocablo que nada tiene que ver con el azar: la preparación.

Aquella frase cambió mi forma de concebir "la suerte" ya que encierra una verdad realmente contundente y al mismo tiempo muy muy simple. La vida nos ofrece a lo largo de los años muchas oportunidades, pero para muy pocas estamos suficientemente preparados para aprovecharlas y pasan delante de nosotros sin apenas verlas, y por eso les atribuimos la palabra "suerte" a aquellos que estuvieron preparados cuando la oportunidad se cruzo en sus vidas y la aprovecharon. Quizás estuvodelante nuestro con anterioridad y ni nos llegamos a enterar.

La vida pasa, los años se suceden de forma vertiginosa y el mundo evoluciona teniéndonos inmersos en una espiral de cambio continuo. Y es en esos momentos de cambio, cuando más oportunidades surgen, pero son muy pocos los que están preparados para hacerlas suyas.

Voy a poner algunos ejemplos que aclaren mejor mi explicación: Nos enteramos que una gran empresa necesita un nuevo directivo con estudios de marketing y está dispuesta a pagarle un gran sueldo además de unas inmejorables condiciones, pero nosotros no tenemos esos estudios ¿hemos tenido mala suerte? Lo normal es decir que si, que tuvimos mala suerte. No, ha sido una oportunidad que otro aprovechara por haberse preparado a tiempo.

Otro ejemplo: Nos enteramos que por necesidades de una urgencia familiar venden una casa de lujo por menos de la mitad de su valor ya que necesitan el dinero con mucha rapidez y está dispuestos a perder dinero pero con el fin de tener la liquidez suficiente para resolver su problema, pero nuestros ahorros no alcanzan a esa cantidad para acceder a dicha inversión ¿diríamos que ha tenido suerte aquel que ha ahorrado durante años y tiene el dinero para comprarla? ¿O solo nos fijaríamos en que alguien ha comprado una casa a mitad de precio y tuvo suerte de encontrar ese chollo?

Hay miles de ejemplos que nos hacen comprobar que es cierto, la vida pone oportunidades en nuestros caminos y en muchas ocasiones pasarán desapercibidas sin que ni seamos capaces ni siquiera de identificarlas, sin embargo habrá otros que las verán y tendrán la suerte de aprovecharlas. Sólo quien esté preparado será quién las vea, y sólo quien las vea será quien pueda tener la suerte de hacerse con ellas.

Mientras tanto la sociedad seguirá enseñándonos que la mayoría de las cosas importantes en la vida son cuestión de suerte, pues en eso se basa principalmente la estructura social, en que seamos conformistas y nos mantengamos como una abejita más que labora el panal, pero que nunca tratará de ser reina, aunque desde hoy nosotros sabremos que la suerte no existe, la suerte la podemos crear nosotros mismos preparándonos a tiempo y con tiempo.

Hay que definir lo que uno quiere en la vida y plantearse objetivos a largo plazo, y paulatinamente irse preparando para alcanzarlos, sin desfallecer, con la mirada fija en esos sueños y alimentándonos diariamente de su energía, porque si lo hacemos, la vida se encargara de darnos las oportunidades y algún día las aprovecharemos y dirán que nosotros también tuvimos suerte.

Así que nunca olvides que los sueños sólo existen para que alguien se atreva a hacerlos realidad.

Te deseo muchos éxitos en la vida.

Antonio Domingo.
www.antoniodomingo.com