lunes, 6 de octubre de 2014

El Cambio de Estrategia

Dejo una historia acerca del cruce de caminos de dos personas y de cómo el cambio de estrategia en un momento dado puede generar una nueva situación completamente diferente a la habitual, que no por cotidiana deja de ser importante, y mejorarla, poniendo un poco de imaginación y corazón.


Había un ciego sentado en un andén en una de las estaciones de París, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera escrito con tiza banca que rezaba: "Por favor, ayúdeme, soy ciego".

Un publicista del área creativa pasó a su lado y paró; en la gorra vio unas pocas monedas y sin pensarlo demasiado ni decir nada, cogió el letrero, lo volteó, tomó la tiza, escribió otro anuncio y volvió a colocar la madera a los pies del ciego. Acto seguido siguió su camino.

Al caer la tarde, el publicista volvió a pasar al lado del ciego que pedía limosna. Ahora, su gorra estaba llena de monedas y de notas. El ciego reconoció las pisadas del hombre y le preguntó si había sido él quien reescribió el letrero, queriendo saber también qué era lo que había escrito.

El publicista respondió: "nada que no esté de acuerdo con su anterior mensaje, pero con otras palabras" y sonriendo siguió caminando.

El ciego descubriría pasado un tiempo que el nuevo mensaje decía: "Hoy es primavera en París y yo no puedo verlo".


En muchas ocasiones no damos ninguna importancia al modo en el que hacemos o decimos las cosas y nos centramos exclusivamente en el resultado. Y ese resultado no nos gusta, no nos es satisfactorio.

Y...por qué no cambiar el modo en el que hacemos las cosas? La estrategia, si así quieres llamarlo. Quizá no seamos responsables de la situación o el momento que estamos atravesando, pero sí somos responsables de los resultados.

Podemos cambiar la manera en que tratamos a esa persona, para que la relación no sea tan tensa, podemos cambiar la manera de trabajar para que cada día tenga una novedad, podemos cambiar nuestra actitud cuando llegan tiempos difíciles, para que no estemos supeditados a ellos.


Claro que podemos, es cuestión de proponérselo.

Fuente: Motivalia

Máxima Eficacia.

"Máxima eficacia" es el título de un libro de Brian Tracy que en sus páginas nos da ciertas pautas para lograr desde un punto de vista tanto personal como profesional nuestra mayor eficacia y cómo potenciar nuestras capacidades.

Es habitual el realizarnos en ocasiones preguntas como:

  • "¿en realidad voy a ser capaz de hacer eso?"
  • "¿a quién le importa lo que haga?"
  • "y si fracaso?"
  • "no podré lograrlo..."
Nos dejamos amedrentar por nuestras propias inseguridades y miedos, nos dejamos llevar por paradigmas y preconceptos que la mayoría de las veces están muy alejados de la realidad y el resultado es que nos limitamos tanto como personas como profesionales.


En la introducción del libro aparecen 4 puntos muy sencillos que quizá nos hagan reflexionar y que pueden marcar esa diferencia que estamos buscando:
  1. Puedes dedicarte más a ciertas cosas: dedicarte, dedicar tu tiempo a las cosas que más te importan, que más te satisfacen, enriquecen y recompensan.
  2. Puedes dedicarte menos a ciertas cosas: decidir, por propia voluntad, dedicarte menos o dejar actividades o conductas que no te ayudan tanto como otras que pueden perjudicarte en alcanzar tus logros personales.
  3. Puedes empezar a hacer cosas que hoy no haces. Elegir otras cosas, aprender nuevas habilidades, empezar nuevos proyectos o actividades o cambiar por completo la manera de enfocar tu trabajo o vida personal.
  4. Puedes dejar de hacer algunas cosas. Tomar distancia y evaluar tu vida con nuevos ojos. Tal vez entonces decidas no continuar con actividades y conductas que ya no son coherentes con lo que quieres ni con hacia dónde quieres ir.
Como responsables de nuestra vida debemos tomar ciertas decisiones nada fáciles y cambiar conductas o hábitos que nos están limitando, anulan en cierta manera nuestras capacidades.

El hacer el esfuerzo de tomar distancia y estudiar nuestras conductas, habilidades, sueños, es un ejercicio complicado, pero debemos 
planteárnoslo para lograr un cambio efectivo en nuestra vida.

Necesitamos el deseo de cambiar, la decisión de actuar, mucha voluntad y practicar nuevos hábitos, pero esto es algo que está a nuestro alcance: seamos valientes y afrontemos nuestros retos.

Fuente: Motivalia

viernes, 3 de octubre de 2014

El ángel vendedor

Un joven soñó que entraba a un supermercado recién inaugurado y, para su sorpresa, descubrió que un ángel se encontraba detrás del mostrador.

- ¿Qué vendes aquí? - le preguntó

- Todo lo que tu corazón desee -respondió el ángel.

Sin atreverse a creer lo que estaba oyendo, el joven emocionado se decidió a pedir lo mejor que un humano podría desear:

- Quiero tener amor, felicidad, sabiduría, paz de espíritu y ausencia de todo temor. Deseo que en el mundo se acaben las guerras, el terrorismo, el narcotráfico, las injusticias sociales, la corrupción y las violaciones a los derechos humanos. Cuando el joven terminó de hablar, el ángel le dijo:

-Amigo, creo que no me has entendido. Aquí no vendemos frutos; solamente vendemos semillas.


Desconozco a su autor

miércoles, 1 de octubre de 2014

La humildad

La humildad parte del conocimiento de que no existen personas más importantes que otras, de que en el Universo todos cumplen una función.

La lluvia sirve, el viento sirve, el agua sirve, los seres humanos servimos… Todo cumple una función, y no cabe discusiones sobre si unas funciones son mejores que otras, pues todas son igualmente útiles.

Humildad no es sentirse inferior a nadie, ni creer que existe alguien mejor que tú. Procede de un sentimiento de paz interior; por ello, la humildad es el principio básico de una vida equilibrada.

Frederic Solergibert

"Quien tiene fe en el futuro, tiene fuerza en el presente"

"Quien tiene fe en el futuro, tiene fuerza en el presente"

Esta frase ha añadido tanta energía y seguridad en momentos claves en mi vida que jamás podré olvidarla. La vida tiene altibajos, incluso situaciones difíciles y duras en las que no sale nada, y cualquier cosa que hagamos acaba en desastre, sin embargo si nuestra fe en que lo que estamos haciendo es correcto, nuestra firme creencia en que antes o después todo acabará saliendo bien, puede darnos una energía que nos saque de esa situación momentánea y mantenernos motivados aun a pesar de que toda vaya rematadamente mal.

Al tener fe en lo que vendrá, pero fe real, no estoy hablando de esperanza de que todo mejore, sino de convencimiento firme de que más allá de lo que hoy ocurra hay un tiempo futuro en el que el éxito ha llegado y nos hemos convertido en verdaderos triunfadores, pues esa fe, nos pone las baterías interiores al 100% sin posibilidad de descarga pase lo que pase.

Hay que decidir lo que hacemos en la vida, pero una vez hecha esta decisión hay que mantener la fe completa en que estamos en el camino correcto y que nada va interponerse en nuestro camino hasta llegar al éxito, y que conocedores de que el camino no será fácil, esas dificultades sólo nos confirman que vamos en la dirección correcta y que pronto podremos reírnos de todas ellas desde la cima de nuestro triunfo mirando la colina que hemos recorrido para llegar hasta allí.

Fuente: Motivalia