Mostrando entradas con la etiqueta Ser Feliz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ser Feliz. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de marzo de 2015

El bosque mágico de la mente

El concepto de felicidad es muy diferente de unas personas a otras y aunque hay cosas y sensaciones que pueden ser comunes, los gozos de unos pueden ser la pesadilla de otros; así, el escalador es feliz arriesgando su vida para vencer a la montaña mientras que una persona normal sentiría pánico por verse expuesta a esos riesgos.

Algunas personas son felices llevando una vida tranquila y segura mientras otras se mueren de aburrimiento si no hay en su vida cambios, novedades y fuertes excitaciones.

La felicidad depende más de lo que ocurre dentro que de lo que nos sucede fuera; de las ideas que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la vida.

Depende de todos los misterios que viven en el Bosque Mágico de tu Mente.

Dentro de tu mente lo tienes todo. El sol y la luna, las montañas y los valles. Los colores del amanecer y las sombras de la noche. La alegría de las cascadas y la niebla espesa que empapa el alma de nostalgias infinitas.

Dentro de tu mente está la mano que te acaricia y la piel que tanto añoras.

Si buscas dentro de tu mente, siempre encontrarás razones para ser feliz y también para permanecer en la tristeza.

Porque tu felicidad no depende de lo que haces ni tampoco de lo que tienes. No depende de cómo sea tu cuerpo ni de que tengas más o menos dones. Sólo depende de lo a gusto que estés con lo que haces, con lo que tienes, con tu cuerpo y con tus dones.

Básicamente, la Felicidad depende de que realmente quieras ser feliz y estés tan a gusto contigo mismo como para poder sentir todo el Amor de la Vida que te ha permitido existir.

"La felicidad es una mariposa que sale volando cuando la persigues pero que puede posarse a tu lado, si te sientas tranquilamente a mirar".

Nathaniel Hawthorne

jueves, 22 de enero de 2015

¡La felicidad no es inalcanzable!

Hay personas que nunca pueden ser felices porque dejan que su felicidad dependa de mil y un detalles Personas que tienen en sus vidas el miedo al mañana ya incrustado!
La felicidad a veces nos pasa al lado y ni siquiera la vemos!

Aprende a sentirla, a valorarla, a descubrirla!

Los problemas, las angustias, la incomprensión y el desespero son cuestiones pasajeras. Todo pasa!

Mañana cuando vuelva a salir el sol verás más claro tu camino y la tormenta de ayer te parecerá tonta y sin sentido!

Sé feliz todos los días. Tienes miles de motivos para serlo cuenta todas tus bendiciones y te sorprenderás!

Disfruta a diario cada momento. Ríe, sí Ríe, mucho! no permitas que la tristeza se pose en tu rostro!

La felicidad no es inalcanzable, está a tu lado todos los días.

Sólo debes descubrirla y no dejarla escapar!

La felicidad se compone de tantas partes que siempre faltará alguna.

No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices!

Felices los pobres, felices los que lloran, felices los pacientes.

Felices los hambrientos y sedientos, felices los compasivos.

Felices los de corazón limpio, felices los pacificadores y felices los que son perseguidos!

Desconozco su autor

viernes, 5 de diciembre de 2014

Siéntete feliz

Te puedes sentir feliz, con simplemente experimentar felicidad en tu naturaleza. La felicidad real y duradera no llega con detrimento de los demás o por medio de oponerse ni negando la realidad. Puedes aprender a ser feliz y a no estar en conflicto con los demás o con las situaciones, a pesar de lo que esté sucediendo.

Tal vez los demás no estén de acuerdo con tu felicidad. Podrían pensar que no les respondes apropiadamente. Claramente, hay demasiado dolor, sufrimiento y miseria en el mundo, por lo tanto no es necesario agregar más. Si tu felicidad de ve mal entendida o juzgada por los demás, puedes volverla en paz, comprensión y compasión al elegir ser feliz, pese a todo.

- John Morton


miércoles, 20 de agosto de 2014

Sólo es Feliz quien se Permite ser feliz

Ser Feliz es, en gran medida, una elección personal.

Y Ser Feliz es una responsabilidad que hay que asumir dedicándole atención plena y prioridad preferente.

No somos más felices porque no sabemos con qué o con cuánto es suficiente para ser feliz.

En más de una ocasión hemos sentido la sensación de plenitud de felicidad con un encuentro, una sonrisa, o una llamada… sin más.

Todos hemos visto personas que, aun no teniendo posesiones, y viviendo en unas condiciones duras, son felices.

Todos hemos asistido a una conversación en que uno acaba diciendo, más o menos, “se puede ser feliz con cualquier cosita…”

La infelicidad se basa, en gran medida, en las inconscientes preocupaciones que todos tenemos.

Sabemos, y le estamos dando vueltas continuamente aunque no nos demos cuenta, que un hijo tiene un problema, que en la casa hay que hacer una reparación, que notamos distante a una amiga, que nos vamos haciendo mayores, que nos falta nuestra amada madre… y eso espanta a la felicidad.

Nos gustaría tenerlo todo y que todo fuera perfecto a nuestro alrededor.

Gastamos demasiada energía, demasiada atención, y demasiado tiempo, en añorar lo que ya no tenemos, lo que no se ha cumplido, lo imposible…

Y ese tiempo que dedicamos a ello podríamos invertirlo mejor en estar presentes en el presente, en disfrutar lo que somos y lo que tenemos a nuestro alcance

La felicidad se manifiesta en los momentos en que nuestra mente no está divagando en sus pre-ocupaciones, en que estamos en contacto solamente con nuestro centro, y cuando no estamos distraídos con otras cosas.

Decimos en muchas ocasiones, de esos que saben ser felices a menudo, que son “unos irresponsables”.

¿Será que es bueno ser “un irresponsable”?

¿Será que a veces nos estancamos en el papel que nosotros llamamos “responsable” y no nos damos permiso para disfrutar la felicidad?

¿Será que a medida que nos vamos haciendo mayores creemos que tenemos que ser serios?

Creo que sólo se es feliz cuando se usa el corazón.

La felicidad no es un asunto de la razón.

Piensa en los momentos en que te hayas sentido absolutamente feliz, y verás que tienen cosas en común: No estabas pendiente de otra cosa más que de aquello que activó tu felicidad, y lo que te produjo felicidad no era algo material.

Comprar un coche nuevo o una nueva casa, un ascenso en el trabajo, gastar dinero, una buena comida en un buen restaurante… eso te produce satisfacción, entusiasmo, placer, euforia, contento, una especie de alegría… y todo eso está muy bien, pero eso no es la felicidad: eso son momentos puntuales en el tiempo que van desapareciendo.

La suma de alegrías, risas, sonrisas, satisfacción, diversión, buen humor, placer… aun no siendo la auténtica felicidad –porque son efímeras- sí que provocan una “sensación” de felicidad, una “sensación” que se parece bastante a la felicidad –que es menos aparatosa, y es más discreta y prudente-; la parte buena es que predisponen en buena medida a ser feliz porque provocan un optimismo que alienta a relacionarse bien con la felicidad.

Ser feliz no es estar alegre, eso ya lo sabemos, si bien estar alegre puede ser una manifestación de ser feliz.

Ser feliz se puede manifestar como una serenidad que no requiere demostraciones externas –aunque se aprecia en la mirada, en la sonrisa y en el aura-.

La felicidad no es eufórica, es casi invisible, porque es un sentimiento interior que se parece más a la paz que a cualquier otra cosa.

Es una satisfacción íntima con uno mismo, resultado de una aceptación de Sí Mismo, y de su pasado y su presente.

Cualquier oposición a la aceptación total impide la manifestación de la felicidad.

Y esa aceptación necesita una comprensión de todo lo que haya hecho uno en el pasado: lo que se pueda calificar como “malo” y lo que haya estado bien. Comprensión de que uno actuó del modo que consideró adecuado o del modo que le permitieron sus capacidades o circunstancias de entonces. Y he escrito “comprensión”, y no “perdón”. Porque no hay nada que perdonar ni auto-perdonarse. Eso sólo mostraría una especie de superioridad y prepotencia del que perdona hoy al que fue ayer.

Ser feliz se basa, básicamente, en encontrarse bien de Autoestima, en tener una buena relación con Uno Mismo, en saber apreciar la vida y sus cosas, en saber renunciar a lo imposible y no obsesionarse con la consecución de utopías, en comprender que no se puede tener todo ni ser el mejor, en saber aceptar y saber renunciar, en darse cuenta de que lo que verdaderamente vale y es importante es cultivar la relación consigo mismo, y admitirse sin condiciones en lo que uno llama equivocadamente sus “imperfecciones” y sus “fracasos”.

Sólo serás feliz si realmente te propones ser feliz y eliminas tus propias oposiciones.

Permítete ser feliz… y serás feliz.

Francisco de Sales, es el creador de la web www.buscandome.es, para personas interesadas en la psicología, la espiritualidad, la vida mejorable, el Autoconocimiento y el Crecimiento Personal

jueves, 10 de julio de 2014

¡Comprométete con tu felicidad!

En la universidad leí un cuento que me parece una estupenda reflexión sobre lo importante que es mantener una actitud positiva ante la vida.

De todos modos vivirás crisis, experimentarás dolor, sentirás tristeza, inevitablemente todos los hombres pasamos por ese proceso, no para atormentarnos sino para aprender. El dolor modificará tu conducta positiva o negativamente dependiendo de ti, de tu fortaleza, de tus ganas de salir del encierro de la depresión.

Parafraseando el cuento: tres hombres estaban recluidos en una cárcel, por la noche uno de ellos soñaba con una bella mujer, el otro soñaba que estaba con dos mujeres hermosas, el tercero de ellos soñaba que era libre.


Y me parece que este tercer prisionero el que lleva su encierro más allá de los barrotes.

Cuando algo triste nos pasa, es normal enfrentar una etapa de duelo, puede durar dos o tres meses de dolor, a veces más, pero si lo asumes con madurez, si entiendes que debes sobreponerte al golpe, si trabajas por volver a estar en paz, si cumples con tus responsabilidades, cumples con tu dieta aunque no tengas apetito, respetes tus horas de descanso, si te esfuerzas por salir de ella, lo harás.

Aunque estés triste ahora, depende de ti cambiar esa emoción, si te comprometes contigo mismo y con tu felicidad, lo lograrás.

Fuente: Motivalia

martes, 8 de abril de 2014

¡Atrévete a ser tu mismo!


El único propósito de la vida en este plano es el de aprender a ser felices. El recorrido hasta lograr la maestría puede ser muy largo y lleno de obstáculos, si permaneces enfocado en metas externas. O puede ser un trayecto corto y agradable, si te atreves a ser tú mismo, aceptando y valorando ese instrumento, que es tu cuerpo, y la función que en la sociedad humana tenga que desempeñar.

Cada ser que nace en la Tierra es una ficha única, de ese rompecabezas enorme que significa la totalidad. Esa ficha es útil, cuando su forma no ha sido distorsionada y encaja bien en el sitio que le corresponde. La forma corporal y la actividad por cumplir también guardan una correlación mágica: si traes, como aprendizaje, realizar oficios que requieran resistencia y fuerza bruta, es claro que tu cuerpo no podrá ser delicado y fino como el de un poeta, ni tampoco te distinguirás por la fragilidad etérea que caracteriza una bailarina de ballet.

Todos los seres humanos son bellos, porque expresan la variedad y multiplicidad con la que se viste la vida. Tú, como mujer, puedes ser gorda, delgada, alta, bajita, negra, cobriza, o rubia; puedes tener rasgos agudos, o una cara plana de luna llena. ¡Y siempre estarás bien! Es correcto que tu cuerpo cambie con las estaciones, porque cada edad tiene un diseño propio, de acuerdo a los roles que tiene que asumir: la espigada señorita casadera, la madre de suaves formas redondeadas, o la abuela de apariencia venerable.

Un sistema de educación equivocado, y la insistente lavada de cerebro para promover el consumismo, han provocado el que la gran mayoría de los individuos quieran ser distintos de lo que son, y se esfuercen por estar en el sitio que no les corresponde. Hay que advertir que quienes así han sido condicionados, están destinados a reciclar luchas y desencantos. Ellos proyectan la felicidad hacia el futuro, lo que es garantía de su ausencia en el ahora.


Las modas imponen un modelo, y el rebaño obediente lo acata. Hemos llegado hasta el extremo de rechazar de “lo que es”, para dar prioridad a lo que “debería ser”. ¿Eres mujer? Para la sociedad solo eres aceptable si el tiempo y la experiencia no se notan en tu cara, y si tu figura coincide con el prototipo de “la muñeca Barbie”. Ella representa la forma humana inerte, sin corazón, y con aserrín a cambio de cerebro. ¡Y pensar que para lucir así, muchas se someten a moldear su cuerpo con la cuchilla del cirujano plástico!

Es enorme el sufrimiento que experimenta el ser humano porque no se acepta a sí mismo. Pero esta actitud aprendida nace de la perversión de un sistema que inculca el irrespeto por la vida. No te dejes engañar, la verdad es que tú nunca podrás coincidir con ningún molde que no esté hecho a tu medida. Además, cuando te empeñas en ser, o en hacer, aquello que no te corresponde, vas directo a sumar fracasos y añadir más bloqueos a tu ya desequilibrada hoja de vida.

Entonces, no te extrañe que el primer paso hacia la felicidad consista en aceptar tu cuerpo físico tal como es. Aprende poco a poco a valorarlo, porque es la única presencia con la que puedes contar “hasta que la muerte los separe”. Comprende que la verdadera belleza no depende del tipo de nariz que exhiba el rostro. Belleza es un estado de equilibrio interno, que se manifiesta externamente como un estado permanente de salud y de armonía.

Tu envoltura física cumple con expresar fielmente aquello que tú eres en los mundos sutiles. Recuerda: “como es adentro es afuera”. Tu figura es moldeada por las actitudes internas: tus pensamientos, y emociones, tus palabras y acciones se vuelven carne y sangre. ¡Observa! Tu vida puede volverse fascinante si estás atento a la acción y reacción: eres la combustión continua de mente, y emociones que se transforman en materia.

Impresas en tu cuerpo llevas las huellas de lo que ya viviste, y las promesas de lo que está por venir. La ley de “Causa y Efecto” rige en cada instante. Por ello, si persistes en dejarte robar la paz por inútiles tormentas emocionales que no aportan soluciones, el precio que tendrás que pagar será muy alto: se alterará tu postura, lo que acarreará dolores; y nuevas arrugas en tu cara delatarán cada tropiezo. ¿Deseas retrasar el envejecimiento? Ningún ingrediente puede ser tan efectivo como estar en paz contigo mismo, y proyectar esa paz a quienes te rodean.


Hortensia Galvis

martes, 7 de enero de 2014

Miedo a ser Feliz

Todos tenemos miedo de vivenciar nuestras potencialidades más positivas, tenemos miedo de llegar a ser lo que podemos atisbar en los momentos de mayor perfección y coraje.

Seguramente, para muchas personas es así; ser feliz se convierte en algo inalcanzable porque les asusta conseguirlo. Pero, ¿a qué se debe este miedo? La respuesta está en las creencias en las que basamos nuestra identidad más profunda.

Hay muchas personas que tienen un concepto de sí mismas muy negativo, creen que no merecen nada o que no pueden hacer cosas valiosas e, incluso, que no tendrían que existir.

Estos conceptos negativos de uno mismo son más comunes de lo que pensamos. Cuando un niño no encuentra en sus padres una respuesta afectiva, es muy fácil que desarrolle la idea de que no tiene derecho a ser amado o que no tiene capacidad para conseguir nada.

Alguien con estas ideas negativas no intentará ser feliz. Es como si partiera de la posición del perdedor.

Son estas creencias las que logran que el miedo nos paralice y que no nos arriesguemos a hacer cosas nuevas, a conseguir nuestros deseos.

Para salir de este círculo vicioso es necesario pasar a la acción, hacer las cosas que uno desea despacio y a pesar del miedo, atreverse a realizar nuevos aprendizajes.Y si no nos arriesgamos, no aprendemos, no generamos experiencias gratificantes, nos quedamos bloqueados y estancados, con la consiguiente frustración.

También hay personas capaces de llevar a cabo todo lo necesario para conseguir sus sueños, pero cuando están a punto de lograrlo, abandonan. Exageran la responsabilidad del éxito. Es como si estuvieran preparados para el esfuerzo pero no para el disfrute.
Creer que tenemos tanto la capacidad de experimentar el sufrimiento como el placer, y que las dos cosas pueden ser igual de buenas, nos puede ayudar a no tener miedo a ser felices.

TODO SER HUMANO TIENE DERECHO A DISFRUTAR DE LA VIDA. ESTA CREENCIA ES LA BASE `PARA PODER LLEVAR A CABO NUESTROS SUEÑOS…

Tenemos que darnos pequeños placeres de vez en cuando.
Así, aumentará nuestra satisfacción y al comprobar que no somos castigados por ello, iremos por deseos más grandes.

Lic. Ines Beatriz Citro Albizu.
Terapeuta Holistica.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Ser feliz a tiempo

Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro.

A partir de aquel instante comenzó a buscarla. Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.

En un recodo del camino vió un letrero que decía: "Le quedan dos meses de vida"
Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida se dijo: "Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean."

Y aquel buscador infatigable de la felicidad, sólo al final de sus días, encontró que en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.

Comprendió que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo y aceptarse así como se es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar; tener razones para vivir y esperar, y también razones para morir y descansar.

Entendió que la felicidad brota en el corazón, con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión. Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar; que está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla hay que gozar de paz interior.

Y en su mente recordó aquella sentencia que dice: "Cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuanto sufrimos por lo mucho que anhelamos "


lunes, 23 de septiembre de 2013

Esfuérzate por ser feliz

Apunta hacia la luna, aún cuando falles, aterrizarás entre las estrellas.
Más vale tu sonrisa triste, que la tristeza de no verte sonreír.
Si piensas que todo el mundo esta contra ti, recuerda que los aviones se elevan contra el viento.
Si quieres ver las cosas que nunca has visto, haz cosas que nunca has hecho.
Hoy es el mañana por el que te preocupabas ayer.
La aventura más maravillosa no es llenar de sueños nuestras vidas, si no de hacer de cada momento algo tan fuera de lo común que parezca un sueño a la hora de recordarlo.
Cuando la determinación de triunfar es lo suficientemente fuerte, el fracaso, jamás te alcanzará.
El amor aunque sea dulce, siempre tiende a agriarse pero si lo mezclas con sabiduría y madurez va a ser un amor para toda la vida.
En esta vida todo da vueltas... no hagas lo que no quieres que te hagan a ti.
Sueña lo que quieras soñar ve a donde quieras ir se lo que quieras ser porque tienes tan solo una oportunidad para hacer todo lo que quieras hacer.
El que busca un amigo sin defectos, se quedará solo toda la vida.
Si ves a alguien sin una sonrisa, dale una de las tuyas
Aquel que tiene fe, encuentra el éxito en donde muchos fracasan.
La alegría comienza en el mismo momento en que cesas la búsqueda de tu propia felicidad y procuras la de otros.
El que te humilla y te hace sentir menos, esta reflejando en ti sus propias inseguridades.
La gran diferencia entre lo material y lo espiritual, es que lo material tiene un valor temporal, momentáneo mientras que lo espiritual tiene un valor infinito.
Puedes llegar tan lejos como te lleven tus sueños
Se paciente con todo el mundo pero sobre todo contigo mismo.
Hay un montón de días bellos que aún vendrán, lo pasado paso... pero el mañana durará siempre.
Esfuérzate por ser feliz…


Desconozco a su autor

domingo, 22 de septiembre de 2013

Causas de la felicidad

El secreto de la felicidad es que tus intereses sean lo más amplios posibles y que tus reacciones hacia cosas y personas interesantes sean amistosas en vez de ser hostiles.

El hombre feliz es el que se siente ciudadano del universo y goza libremente del espectáculo que le ofrece y de las alegrías que le brinda.

San Agustín decía: "Te busqué entre las criaturas, en los placeres del mundo, en el poder y en el tener, y no te hallé... te busqué dentro de mí y te encontré".

La llegaremos realmente a poseer el día en que comprendamos que la felicidad no es exógena a nosotros. Ni depende de la suerte, ni es mágica, sino que es más fácil encontrarla de lo que nos imaginamos:

- La felicidad es la capacidad de disfrutar todo lo que la vida me depara.
- La felicidad es una decisión: proponerme ser feliz con todo lo que tengo.
- La felicidad es disfrutar los pequeños momentos y los detalles simples de la vida.
- La felicidad implica aceptarme tal como soy, con mis defectos y limitaciones.
- La felicidad es disfrutar al máximo a mi familia.
- La felicidad es una sonrisa, un beso, una flor y una caricia tierna.
- La felicidad es amar y ser amado.
- La felicidad es darlo todo, sin esperar nada a cambio.
- La felicidad implica ser agradecido con la vida.
- La felicidad es más dar que recibir.
- La felicidad es gastarse y desgastarse por amor.

Desconozco a su autor

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Felices

FELICES
Los que saben reírse de sí mismos,
porque nunca terminarán de divertirse.

FELICES
los que son suficientemente inteligentes
como para no tomarse en serio a sí mismos,
porque serán apreciados por quienes les rodean.

FELICES
los que saben descansar y dormir sin buscar excusa,
porque llegarán a ser sabios.

FELICES
los que saben distinguir una montaña de una piedra,
porque evitarán muchos inconvenientes.

FELICES
los que están atentos a las necesidades
de los demás sin sentirse indispensables;
porque serán portadores de alegría.

FELICES
los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas
y con tranquilidad las cosas grandes;
porque irán lejos en la vida.

FELICES
los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio;
porque su camino estará pleno de sol.

FELICES
los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar;
porque no se turbarán en lo imprevisible.

FELICES
los que saben escuchar y callar;
porque aprenderán cosas nuevas.

FELICES
los que saben callar y ojalá sonreír
cuando se les quita la palabra, se los contradice;
o cuando les pisan los pies,
porque el Amor empieza a penetrar en su corazón.

FELICES
los que son capaces de interpretar con benevolencia
las actitudes de los demás,
porque conocen el valor de la Caridad.

FELICES
los que saben reconocerse a sí mismos en todo lo que encuentran;
porque habrán hallado la Paz y la verdadera Sabiduría.

DESCONOZCO EL AUTOR


lunes, 22 de julio de 2013

Ser Felices

Para ser, al menos, un poco feliz,
para tener sobre la tierra un pedacito de cielo,
debes reconciliarte con la vida, con tu vida,
¡tal como es ahora!

Debes aceptar tu trabajo,
a las personas que te rodean,
sus defectos y sus imperfecciones.

Debes disfrutar de tu marido, de tu mujer,
aunque pienses que no has encontrado
el marido ideal o la mujer ideal (no creo que existan).

Debes contentarte con lo que tienes,
con tu circunstancia, que no has escogido,
con tu casa, con tus posesiones, con tu situación,
aunque en casa de tu vecino, al menos en apariencia,
todo aparente ser mejor.

Phil Bosmans